“Los sueños deben ser ilimitados por que todo es posible”: Oscar Abadía

“Los sueños deben ser ilimitados por que todo es posible”: Oscar Abadía

Oscar Abadía es un hombre de medios reconocido en Colombia como en el exterior por su dinámica en la animación radial y su gran capacidad para las ventas y estrategias publicitarias. En Colombia fue elegido por varios años como el ejecutivo de ventas numero uno de Caracol a nivel nacional y en Los Ángeles, lugar de residencia, ganó importantes reconocimientos incluyendo un Latin Music Award.

Su historia se hace más interesante aún, cuando después de más de tres décadas cosechando éxitos en los Estados Unidos, nos cuenta que su vocación por la radio la despertó cuando apenas tenía cuatro años y que sus conocimientos en locución los aprendió a través de un curso por correspondencia.

Oscar Abadía nos comparte sus inicios en la radio de Colombia y la satisfacción de haber logrado hacer realidad el “Sueño Americano”.

 

 

 

Por Germán Posada

Germanposada77@gmail.com

 

 

“Miro atrás y me doy cuenta que mi carrera ha sido muy interesante y sobre todo de muchas satisfacciones”.

Foto cortesía: Oscar Abadía
Foto cortesía: Oscar Abadía

 

G.P.: ¿Cómo se dio cuenta de su gusto por la locución? 

O.A.: Yo sentí la pasión por la locución desde que era un niño. Tal vez a los cuatro años de edad sentí la atracción por la locución, en ese tiempo me imaginaba que la persona que hablaba en una radio estaba por dentro del aparato y me di cuenta de que esto no era cierto cuando un día curioseando vi por detrás del radio de la casa que lo que tenía eran puros tubos incandescentes y que no había nadie. Admiraba esas voces y sentía que me gustaría ser uno de ellos. Quería que mi voz algún día se escuchara por ese aparato. A la edad de ocho años mi padre trajo a la casa una grabadora de cinta y aprendí a manejarla y empecé a grabar muchas cosas. Hacía entrevistas a niños de mi misma edad siempre tratando de imitar a los locutores que escuchaba a través de la radio.

Yo soy de Jurado, un pueblo de la Costa Pacífica colombiana que queda en la frontera con Panamá. Durante el día las emisoras que se escuchan eran de Panamá y en la noche las de Colombia. Tenía la doble influencia. Trataba de imitar a los dos y eso todo mundo lo recuerda porque se les hacia novedoso que un niño a esa edad pudiera estar haciendo esto.

 

 

G.P.: ¿Qué locutores recuerda especialmente?

O.B.: Recuerdo a Carlos Arturo Rueda C, la voz grande del deporte en Colombia. A los 19 años llegué a compartir con él en Radio Capital de Todelar. Fui su locutor comercial en el estadio Nemecio Camacho en el Campin, porque reemplacé a su voz comercial, Enrique Perez Nieto, por dos domingos, lo recuerdo con mucho cariño. También a Armando Osorio Herrera, excelente locutor de noticias, para mí el mejor que he escuchado. Otto Greiffenstein locutor que admiraba muchísimo, y con quien compartí, fuimos muy buenos amigos. Alberto Piedrahita Pacheco, Edgar Perea Castro, a la edad de 21 años comencé mi amistad con él en Barranquilla y luego compartimos momentos inolvidables en Bogotá, Eduardo Aponte Rodríguez con quien trabajé en RCN, Antonio Pardo García en Caracol, Manolo Villareal, en fin, es una lista bastante larga, tuve la oportunidad sorprendentemente de compartir con todos ellos.

 

 

G.P.: ¿Cuál es la historia de su curso de locución por correspondencia?

O.B.: Yo tenía unos trece años de edad y estudiaba en Medellín el bachillerato y sentía una atracción y una pasión muy grande por la locución y la animación pero no sabía qué hacer al respecto. Un día vi en un periódico -creo que fue en el Espectador- un anuncio que decía “Hágase Locutor Profesional”, llené la solicitud y al enviarme la información me di cuenta que era un curso que venía desde Hollywood, me sentí profundamente atraído por eso y me matriculé sin que mis padres lo supieran y empecé a estudiar. El curso tomó unos tres años pero para mí nunca terminó porque yo aun siendo un locutor profesional en Montería y en Bogotá, continuaba estudiando mi curso entre canción y canción en las cabinas de radio, era bastante extenso, me llegaban seguidamente lecciones y yo las estudiaba y las repasaba, para mi hacer esto era un gusto extraordinario, a veces las que me llegaban las dejaba como un manjar que quieres disfrutar  más tarde y repetía las que ya tenía.

 

 

G.P.: ¿Cuál fue su primera experiencia en una estación de radio?

O.A.: Cuando iba avanzado en el curso en la parte práctica, nos recomendaban que la mejor manera de empezar era ir a una ciudad pequeña, yo vivía en Medellín que es una ciudad grande. Fui a unas vacaciones a mi tierra (Chocó) y decidí ir a Montería a hacer mis dos últimos años de bachillerato, allí vivía un hermano donde me podía instalar y aunque mi hermano no lo sabía, la idea era buscar una oportunidad en la radio de Montería, una ciudad pequeña, y fue así como tuve la oportunidad de entrar a Radio Sinú de Todelar.

 

 

G.P.: ¿Y qué le preguntaron de su curso por correspondencia?

O.A.: Nunca se enteraron si yo había hecho un curso o no. Yo simplemente pregunté a través de Carlos Becerra un locutor reconocido en Montería por el director de programación que se llamaba Higinio Rossi Grandeth, el era el presentador del noticiero más importante de Montería. Rossi me preguntó que si había hecho radio a lo que respondí que no. Tomándome por sorpresa me hizo una prueba de improvisación, lectura y dicción que por los nervios no la pasé y me dijo: “Practica un poco más, tómate un tiempo y regresas porque tienes talento”. Me fui y seguí practicando por espacio de un mes y cuando regresé me aprobaron de inmediato. Como aún no tenía experiencia me ofreció estar en un espacio llamado “El Club de los Madrugadores” de  2:00 am a 4:00 am al lado de un locutor profesional con el objetivo de irme familiarizando. Así estuve por espacio de un mes hasta que terminé conduciendo el programa por completo de 12:00 pm a 4:00 am. Me hice muy popular con la audiencia que en su mayoría eran campesinos.

 

 

La anecdótica historia de su despedida de  Radio Sinú

 

“Durante mi estadía en Radio Sinu pasó algo muy curioso yo estudiaba en el colegio nacional de Montería y llegué a la media noche a hacer mi programa y estaban transmitiendo una pelea de boxeo de Miguel “Happy” Lora, Campo Elias Teheran era quien la transmitía y yo tenía que recibir el cambio cuando él me lo diera  y seguir la transmisión desde el estudio. Por físico cansancio, el técnico de sonido y yo nos quedamos dormidos y Campo Elías nunca recibió el cambio. Al día siguiente nos despidieron a los dos”.

 

 

G.P.: ¿Qué pasó después de su despedida?

O.A.: Yo recibí las cesantías de un mes y como ya había dejado la casa de mi hermano y quería seguir independiente no quise regresar y compre un kiosko y con un crédito me puse a vender gaseosas, cervezas y galletas. Al mes me dió por escribir un libreto de un programa de radio y fui un martes con el mismo gerente que me despidió y él me dijo que si era capaz de venderlo y llevarle 8.000 pesos lo aceptaba y me ofrecía el 40 por ciento de comisión. A las 10:00 am partí y a las 4:00 pm regresé con 4.000 pesos vendidos, era mi primera experiencia en ventas. El sorprendido me puso a disposición la discoteca de la emisora y me dió la aprobación de comenzar al jueves. Finalmente decidió que comenzara al lunes siguiente. Luego en mi casa me puse a escribir 5 programas más aplicando lo aprendido en mi curso por correspondencia, el programa con el cual comencé fue un éxito desde el primer día. Se llamaba “Hola Juventud” y era de 4:00 a 430 pm. Las hijas del propio gerente quedaron fascinadas y el vino a decírmelo,  para la semana siguiente el programa estaba vendido totalmente. Tres meses después tenía tres programas  y era el locutor mejor pagado de Todelar en Montería.

 

 

G.P.: ¿Cómo se dio su paso a Todelar en Bogotá?

Alberto Granados una estrella de la canción mundial llegó a reemplazar al otro gerente  y luego de haber terminado mi programa me llamó a su oficina y me preguntó que quería hacer. Yo le respondí que quería irme a Bogotá a trabajar y a continuar mis estudios universitarios y él me dio su apoyo. A comienzos del nuevo año me dirigí a Bogotá y me presenté con la carta de Granados a Todelar, recuerdo que Germán Tobón me entrevistó y enseguida llamo a José Paipilla, director de Radio Capital en ese entonces la emisora número uno de radio bailable en Bogotá. Paipilla le dijo a Alejandro Pérez Rico que me hiciera una prueba. Los dos me aceptaron y ese día comencé como locutor de Radio Capital de Bogotá. Estuve dos años combinando mis estudios universitarios en sicología en la Universidad Católica realizando dos programas, uno al medio día y otro en la noche. Luego de dos años salí para RCN, Radio Tequendama y La Voz de la Sabana y también estuve en Radio Mundial. Luego me llamó Caracol para La Voz de Colombia.

 

 

¿A quien considera sus mentores en su profesión?

O.A.: En radio, diría que Alberto Granados porque fue la persona que se fijo en mí y José Paipilla de Radio Capital porque me enseñó un estilo musical, yo hasta ese momento era un locutor disc jockey no era realmente un rimador de radio. Fui combinando muchos estilos hasta que adopté mi estilo propio.

En publicidad, Reni Otolina. Reni fue el mejor animador de la televisan venezolana, indiscutiblemente el número uno, alcanzo tanto poder que fue candidato presidencial. Siendo candidato su avioneta explotó en el aire, y siempre se ha manejado la teoría que fue un atentado porque si vislumbraba como el posible presidente de Venezuela. Reni hizo un extraordinario trabajo y era dueño de su agencia de publicidad, desde donde se financiaban todos sus proyectos de televisión y radio. Además, todo producto que iba a anunciar  en sus programas, debía ser sometido a un control de calidad porque el quería ser siempre confiable con los productos que recomendaba. Reni Otolina fue mi gran maestro y fuente de inspiración.

 

 

¿Por qué razón se vino para los Estados Unidos?

O.A.: Yo tomé la decisión de venirme a los Estados Unidos el día de la toma del Palacio de Justicia en Colombia. Me parecía que el futuro de Colombia después de ese evento era incierto y yo ya estaba casado y tenía 3 hijos. En 1986 unas personas de la Cadena H&W Broadcasting Corporation de Los Angeles fueron a dejar un auxilio para los damnificados de Armero y uno de ellos me escuchó y le gustó mi estilo de locución que según él se parecía al americano y que en el mercado hispano de los Estados Unidos en ese entonces no existía. La idea era ir a probar. No tenía nada seguro, mi trabajo como locutor  dependía de mí, empecé con Klove, mi show era diario, de lunes a sábados de 8:00pm- a 12:00 pm y se disparó en raitings. Recuerdo que me decían “el amigo de la media noche”.  A los 3 meses la cadena me estaban ofreciendo un contrato de 7 años, me aumentaron el 142 por ciento del sueldo y buscaron un abogado para que me arreglara los documentos ya que yo tenía visa de un año como turista.

 

 

¿Y cómo se dio origen a su famoso programa “Sabados Bailables”?

O.A.: Después de ocho meses propuse la idea de hacer –Sábados Bailables– los sábados de 7:00PM a 1:00AM. Sábados Bailables era un programa de música bailable, que se extendía hasta las 6:00 de la mañana del domingo, pero yo lo dejaba grabado de 1:00 a 6:00 AM. Siempre  tenia una estrella invitada cada sábado, yo le llamaba, el “lucutor invitado”, por ahí pasaron todas las estrella  de ese género musical,  el invitado estaba de 8:00 a 9:00 de la Noche. A las 10 tenía las 10 canciones más bailadas de la semana y sacaba mi show a los lugares más concurridos de Los Angeles, hice varios programas desde Disneylandia, incluyendo dos despedidas de año, desde Los Estudios Universal, Knotts Berry Farms y los Clubes nocturnos mas prendidos de los Angeles, patrocinado por Pepsi Cola. El Show se terminó el primero de marzo de 2009,  porque ya quería un cambio en mi vida, 24 años es suficiente.

En 19997 gané el premio Latin Music Award, fui el primero y el único en ganar el mismo año, el disco de oro como mejor locutor y mejor programa de Radio, casi siempre se lo ganaban, o mejor locutor o mejor programa de radio, pero nunca los dos al mismo tiempo, el mismo año. Este programa también me brindó la oportunidad de que importantes medios escritos se interesaran por mi trabajo. “Sábados Bailables” duró 24 años al aire y terminó en marzo de 2009.

 

 

¿Cuánto tiempo tiene de haber fundado su propia Agencia de Publicidad?

O.B.: Mi Agencia tiene 30 años de existencia. En el primer año de haber llegado a los Estados Unidos después de haber estudiado inglés fundé mi agencia de publicidad en septiembre, mi objetivo fue siempre combinar locución y publicidad. Me asocié con un amigo piloto y llegamos a rentar hasta tres aviones y empecé a vender publicidad aérea pero me di cuenta que era productivo solo la temporada de verano y luego en las otras estaciones solo producía gastos, decidí entonces  cancelar la sociedad y le di el giro a la agencia de publicidad y empecé a vender medios masivos para radio, televisión y vía pública. Presentamos diseños de estrategias de publicidad producción y compra de medios.

 

 

¿Cuál es el criterio que manejan para la selección de voces en su agencia?

O.A.: La voz natural. No importa que la persona no tenga una voz extraordinaria. Esto es relativo porque no podemos decir que entre una voz gruesa o delgada sea una mejor que la otra. El criterio en el que yo me baso es -que es lo que dices en vez de cómo lo dices-, el grave problema de la interpretación de muchos locutores es que se preocupan más por la manera en como lo dicen que lo que realmente están diciendo. No puedes vender un mensaje cuando no suenas natural, cuando no suenas convencido de lo que estás diciendo empiezas a jugar con tonos preocupado en que la voz salga bonita y el oyente pierde enfoque en lo que está escuchando. Por eso muchos anuncios son bonitos pero pasan desapercibidos porque nunca vendieron el mensaje.

 

 

Algunos coinciden en que el mercado de las voces comerciales ha perdido calidad por la contratación de voces sin fundamento profesional. ¿Cuál es su opinión al respecto?

O.A.: Soy un convencido que una persona que va a tomar un micrófono tiene que tener preparación adecuada para saber cómo vender. El locutor es un vendedor.  Tiene que saber utilizar los matices de la voz y saber  interpretar. Pero no comparto en que la voz tenga que ser una voz gruesa para ser buena.

 

 

¿Algun personaje de los medios en Colombia que actualmente admire?

O.A.: En realidad estoy bastante desconectado de los medios en Colombia. Admiro algunos periodistas. Me gusta Julio Sánchez Cristo, lo admiré también como disc jockey, a Hernán Peláez, un académico del aire, Yamid Amat, extraordinario periodista también y a Juan Gossaín.

 

 

¿Ha trabajado con locutores colombianos en su agencia?

O.A.: La mayor parte de los locutores que trabajan en mi agencia de publicidad son mexicano-americanos y venezolanos, no he tenido uno colombiano. Sin embargo, me gusta mucho la voz del colombiano Fabio Rodríguez, un locutor que lleva muchos años en Estados Unidos pero no  ha trabajado en mis proyectos.

Puedo mencionarte otras voces extraordinarias de colombianos en los Estados Unidos. Don Armando Plata Camacho a quién conocí en Todelar y en Caracol interactuamos mucho mas, en los Estados Unidos hoy en día es uno de mis mejores amigos. Es una extraordinaria y fabulosa voz, es uno de los locutores que yo seguí en la parte de disc jockey junto a Jairo Alonso. También a Raúl Escalante tuve la oportunidad de trabajar con él en RCN y en Radio Tequendama, me parece una voz hermosa, excelente locutor y extraordinaria persona, ha hecho importantes trabajos en USA destacándose con Lexus nacional.

 

 

¿Qué balance le deja su experiencia de vida y éxitos profesionales en USA?

O.A.: He conocido la fama y la popularidad, he sido muy consentido dentro de mi profesión. He abierto puertas muy importantes. He llegado a conocer personalidades que jamás pensé en conocer. Tengo 3 hijos y una hija producto de mi primer matrimonio (todos profesionales) y uno menor del segundo matrimonio. Su madre es japonesa. De todos me siento muy orgulloso.

 

 

G.P.: ¿Cumplió el sueño americano?

O.A.: Hace mucho rato que cumplí el sueño americano. Yo creo que lo cumplí a los 7 años de estar en este país. Yo me he movido a través de los años con la convicción de que todo lo que la mente humana perciba o conciba es posible. Si lo llegas a pensar es porque es posible. El problema nace de pensar que es imposible. Hay que soñar. Yo dedico todos los días una media hora a mis sueños y nada es imposible, todo se va realizando como por arte de magia, en muchos casos ni siquiera el trabajo arduo es necesario pero si cultivar los sueños. En los sueños hay un tesoro solamente limitado por la mente del hombre. Los sueños deben ser ilimitados por que todo es posible.

 

 

¿Algún proyecto en especial en que trabaje actualmente?

O.A.: Sigo teniendo proyectos, vivo la vida, viajo, estoy muy tranquilo, muy bien de salud, practico yoga todos los días de la semana, tengo un trabajo espiritual por delante muy hermoso que es el conquistarme a mí mismo. Actualmente estoy en un proyecto muy ambicioso en los metros del mundo. Yo tuve una oficina de publicidad en Japón cuando estaba allí casado. Me llamó mucho la atención como los metros en Tokyo y Osaka, son una fiesta de publicidad, te diviertes viendo los anuncios publicitarios. Realmente me gustaría un día presentar los estrenos de Hollywood en todas las ciudades del mundo que tengan el metro como medio de transporte masivo, en la estación y en el vagón. Estoy trabajando en todas las estaciones de metro de Estados Unidos, en Tokyo, Osaka, en la ciudad de México y tratando de extenderme a Europa. A parte de brindar a mis clientes una compra de medios masivos quiero añadirles un servicio que nadie les está brindando y sobre todo a la industria de Hollywood, yo vivo en la meca del cine. No es difícil es algo que toma un poco de tiempo porque los formatos en cada metro son diferentes, sobre todo en la India y en Asia. Esa es la parte que hay que ajustar e ir haciendo los contactos que no son de un día para otro y toma su tiempo. Estoy muy seguro que si se puede lograr.

 

 

G.P.: En tantos años la lista de personalidades entrevistadas debe ser larga. ¿Podría mencionar algunas de ellas?

O.A.: Anthony Quinn, para mí ha sido el artista hispano que más lejos ha llegado en Hollywood, Salma Hayek, Ricardo Montalbán, El rey Pele, quién estuvo en mi programa por 4 horas y puedo decirte que lo admiro inclusive más que por su talento por la grandeza de la humildad que posee, Carlos Santana, Vicente Fernández, Juan Gabriel, Julio Iglesias, Enrique Iglesias, Ricky Martin, Rafaél Ithier, Gilberto Santa Rosa, Elvis Crespo, Jairo Varela mi gran amigo, Alexis Lozano, tuve mucho que ver con su carrera en los Estados Unidos, desde aquí todo lo que sonaba en mi programa se filtraba a México. Hay una historia muy grande ahí que algún día te la contaré, tengo muchas anécdotas con estas personalidades. Han sido 35 años ininterrumpidos de radio.

 

 

G.P.: Muy amable por su tiempo.

O.A.: A ti muchas gracias. Aprecio mucho que hayas tenido a bien contactarme para participar en tu blog.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

German Posada