Kamil Abdul Assis y su reencuentro con la radio

Kamil Abdul Assis y su reencuentro con la radio

Kamil Abdul Assis. Foto Cortesía: En la Casa
Kamil Abdul Assis. Foto Cortesía: En la Casa

Kamil Abdul Assis es por naturaleza un hombre de radio. Sus orígenes se remontan hasta la denominada Tierra Santa, su abuelo y su progenitor inmigraron de Palestina hacia Colombia a finales de los años cuarenta y se instalaron en ese entonces en la prospera ciudad de Medellín.

En esta ciudad Kamil descubriría a muy temprana edad el mundo mágico de la radio en el que algún día las manifestaciones de la vida le permitirían ser parte de él pero que lamentablemente también lo separarían.   

Por medio de su voz que a través del teléfono irradia una impresionante calidad humana,  Kamil nos cuenta parte de la historia de sus antecesores, de su infancia, de su atracción por la radio, de su debut en las ondas hertzianas, de su ausencia y de cómo las circunstancias lo llevaron de nuevo a reencontrarse con ellas…En la Casa

Por Germán Posada

germanposada77@gmail.com

 

G.P.: ¿Porque inmigró su papá a Colombia?

K.A.A.: Mi papá viene de Palestina la región ocupada por Israel en el año 48, vino con toda la oleada árabe que para ese entonces inmigró a Colombia.  Mi abuelo y mi papá junto a otros familiares fueron intimidados por las nacientes fuerzas de defensa de Israel y después de sacarlos de su casa se vieron obligados a emprender un viaje en barco sin saber a dónde iban a llegar y desembarcaron en Barranquilla una ciudad cuyo nombre, mi abuelo jamás pudo pronunciar porque era muy difícil para él.

Por información de otros inmigrantes de origen árabe radicados en Barranquilla se enteraron de que la ciudad del negocio era Medellín  y decidieron emigrar, además ellos no querían estar en una zona tan caliente como Barranquilla, después de un viaje pasando por Magdalena y Puerto Berrío tomaron el tren de Antioquia que en ese entonces todavía se usaba como medio de transporte y se bajaron en La Alpujarra en la estación del Ferrocarril de Antioquia y así comenzó su aventura en Medellín.

G.P.: ¿Y en donde nació usted?

K.A.A.: Yo nací en Medellín y mi madre es del municipio de Ituango.

G.P.: Tiene idea de cómo se sentía su papá en Medellín?

K.A.A.: Para mi papá fue un choque cultural muy grande pero sobre todo para mi abuelo, yo no lo conocí  porque él murió siendo aun muy joven. Murió en ciudad Bolívar y según me contaron mi papá y mis tíos, alguien quiso atracarlo para quitarle unas monedas de oro que él había cambiado y al no dejarse lo asesinaron, mi abuelo no llego a hablar muy bien español pero siempre se sintió feliz de vivir en Colombia. Mi papá se colombianizo de cierta manera porque para tener documentos colombianos lo primero que hizo fue bautizare como católico y además  le españolizaron el nombre y el apellido. 

G.P.: ¿Aprendió el árabe?

K.A.A.: Mi papá nunca me enseñó el árabe, pero me leía mucho el Corán, me hablaba unas poquitas palabras en árabe, lo que hablábamos en casa era solo inglés y lo que se escuchaba en casa por parte de mi mamá y que no le gustaba mucho a mi papá era la música de los sesentas en inglés como los Beatles, Rolling Stones y Led Zepelin, entre otros, a mi mamá le encantaba el rock desde muy joven.

Recuerdo que cuando salía a la calle no entendía cuando la gente hablaba en español, después  me llevaron a los cuatro años a comenzar la primaria y me tocó mejorar mi incipiente español, a leerlo y escribirlo. A los siete años mis papás se separaron y al quedar con mi mamá, la influencia del español fue más fuerte, ella se encargó de que yo tuviera libros, le gustaba que leyera, mi mamá se esforzaba lo necesario para que yo adquiriera conocimientos. Jamás me negó un libro, llegué a tener la colección completa de las aventuras de tintín eran días maravillosos.

G.P.: ¿Cuáles son sus influencias religiosas?

K.A.A.: Yo soy musulmán, hasta los once años fui católico. Deje de practicar el catolicismo por escogencia propia, yo estudié mi primaria en una escuela bilingüe y el bachillerato en el colegio católico “Salazar y Herrera” muy estricto con la religión. Crecí influenciado a ser curioso, de ir más allá, a buscar explicaciones sobre las cosas y esto me ayudó a mi decisión. Realmente hasta cumplidos los treinta no profesaba ninguna religión hasta que resolví a optar por la religión islámica por un encuentro que tuve con Dios, además ya había tenido señales que me inducían a hacerlo.

G.P.: ¿Qué opina del radicalismo extremo?

K.A.A.: Por fortuna no me enseñaron ese Islam radical, ese que odia la demás gente, cuando comencé a investigar al respecto vi que las dos corrientes principales estaban en una oposición muy directa a la forma de adorar a Dios y que habían radicalismos tan fuertes en una como en la otra. Mis padres me enseñaron a respetar las diferencias, a no pelear pero si a defenderme, todo esto quedo muy embebido en mi vida. Pienso que esos fanatismos que muchos siguen es porque no tuvieron una educación desde la cuna y se dejan manipular tanto de lideres políticos y religiosos para seguir una agenda oculta sirviendo de “carne de cañón” de estos malos lideres con ideas y acciones que dan ganas de vomitar.

G.P.: ¿Y su nombre que significa?

K.A.A.: Kamil: Perfecto  Abdul: Servidor   Assis: El Poderoso (Dios)

Compuesto significa: “El Perfecto Servidor de Dios”, cuando abracé la fé del Islam muchos pensaron que iba a convertirme en un radical extremista y fanático. En realidad suena hasta gracioso pero soy muy liberal dentro de mis creencias y radicalismos no sigo.

G.P.: ¿Recuerda como comenzó su gusto por la radio?

K.A.A.: Yo toda mi vida escuché radio, de niño disfrutaba de “Montecristo”, “Los Chaparrines”, “El Show de Ever Castro”, y “Las aventuras de Kaliman” entre otros, después de hacer mis tareas mi mamá me daba permiso de disfrutar escogiendo entre la radio la televisión o escuchar música. Ella se compró un gran televisor y como era mamá soltera cuando salía a trabajar, mi nana era el televisor. Yo organicé mis horarios y llegando de la escuela veía “Plaza Sésamo”, escuchaba música terminando las tareas y por la noche espera los shows radiales, pero al mediodía si me volaba a escuchar a “Montecristo”.

G.P.: ¿Y cómo se inicio en ella?

K.A.A.: La radio en mi fue muy casual y sin buscarlo. Trabajando en un bar en el Poblado llegó alguien de la Superestacion Medellín y comentó que estaban buscando un supernumerario de fin de semana y yo me le apunte a esto, fueron dos fines de semana desastrosos, yo no tenía ni idea de cómo manejar los equipos, mi turno fue de lo peor pero esto fue lo que me inicio en la radio.  Hice dos turnos en la Superestacion Medellín

Un año después en el 89 a través de referencias por parte de mi mamá alguien me invito a conocer a Todelar Stereo, en ese entonces era muy oyente de Veracruz y a Todelar prácticamente no lo escuchaba. Cuando fui a los estudios de Todelar vi a personajes como Jorge López, Cesar Augusto Herrera “El Clásico” y  Jhon W. Gómez, tímidamente me fui acercando a la puerta y en ese momento “El Tuto” Castro me dijo que me estaban esperando para presentar un casting,  yo me sorprendí porque no tenía la mas mínima idea de esto. Me pusieron a leer, a dar la hora, en fin varias cosas, deje mi número de teléfono y salí muerto de la risa, sin ninguna esperanza, y muy sorprendido aún. Tres meses después me llaman y me dicen que me necesitan para trabajar con ellos de supernumerario para hacer turnos en la madrugada. Obviamente acepté pero sin ninguna expectativa. Eso sí,  estaba tan emocionado que el primer día me tuvieron que sacar de la emisora, recuerdo que hacia mandados, traía tintos, cambiaba billetes, en fin, hice de todo y probé mis ganas y mostré que la radio si era lo mi al punto que me ofrecieron la dirección de la emisora. Mientras trabajaba en Todelar  estudiaba periodismo pero no pude terminar por razones de fuerza mayor.

Allí permanecí desde 1989 hasta el 2003 cuando hubo un recorte de personal a nivel nacional y yo también fui parte de los afectados.

G.P.: ¿Y “En la Casa”?

K.A.A.: Fueron diez años en los cuales no tuve absolutamente contacto alguno con un medio de comunicación. En un principio de mi salida de Todelar si lo intenté pero sin resultados positivos y me tocaron los empleos de supervivencia.

Algún día me encontré con unos amigos fanáticos de los comics y nos dimos cuenta de que aquí en Medellín iban a presentar una premier de la última versión de Superman con el actor británico Henry Cavill y nos dimos a la tarea de promocionar este suceso voluntariamente ya que mucha gente no lo sabía. A mí por sorteo me tocó la radio y me consiguieron una cita para ir a la “X” al programa “En la Casa” y hablar sobre la película.

Kamil Abdul Assis
Kamil Abdul Assis

Me dijeron que lo dirigía Gabriel Posada que había sido también director de Radio Activa, recuerdo que fue el 13 de junio de 2013 un día antes de la premier. Cuando entré a Todelar mucha gente me saludaba porque hacía más de diez años no me veían.  Estando en cabina cuando me abrieron micrófono fue como si jamás hubiera salido de esa emisora, estaba en mi ambiente. Gabriel me miraba fijamente y al aire me preguntó que si yo había trabajado en radio y luego de responderle que si, Paola, una colega le hizo el comentario de que yo había sido el director de la emisora. Un mes después cuando se abrió una vacante el propio Gabriel me llamó para ofrecerme que me uniera al equipo. Actualmente también soy presentador y hablo de cine, televisión, comics, tecnología y entretenimiento.

G.P.: ¿Se adaptó fácil después de un periodo tan largo sin hacer radio?

K.A.A.: Al principio fue un choque porque yo vengo de una generación de hacer radio que trabajaba muy diferente al estilo de Gabriel. Yo tengo esa imagen de la radio de los setentas y ochentas que viví y creo que haciendo este programa estamos rescatando esos valores, esos elementos de la radio de esa época. Ahora la radio es demasiado inmediatista, con mucho lenguaje de alcantarilla, de mucha encuesta. Si no estás en el top 10 no vales en la radio. Si no hay resultado en el rating, cortan el equipo. No hay respeto por el trabajo radial y la gente nos ve como el eslabón más bajo del mundo de la farándula.

G.P.: ¿Siempre nos inspiramos en alguien a quien consideramos nuestro tutor, nuestro maestro. ¿Quién es el suyo?

K.A.A.: Hermano, en estos momentos  y si “tirarle cepillo” a Gabriel Posada. El sabe mucho de radio, aprendí a conocerlo y a respetar sus conocimientos de los cuales yo he aprendido montones. Con el he aprendido a creerme el cuento de ser personalidad de radio, cosa que mucha gente no tiene muy claro acá. Con él aprendí a manejar mejor mis redes sociales, a darle más contundencia  a los contenidos  y lo mejor es que nos hemos convertido en muy buenos amigos.

 G.P.: ¿Ycómo va el programa?

K.A.A.: Estamos muy bien gracias a Dios, nos escuchan colegas de los medios, replicamos nuestros contenidos en las redes sociales y lo hacemos de manera individual y somos muy activos con esto, prácticamente tenemos una vida digital después del programa de radio. El equipo es súper bueno. Nosotros somos ya mayores y estamos trabajando con mucha pasión, con muchas ganas, yo estoy involucrado en el proyecto en cuerpo y alma.

El programa  no empieza a las seis de la tarde y termina a las ocho de la noche. Es todo el día porque la responsabilidad no es sólo de dos doras únicamente y nuestro deber es de informar de manera íntegra.

Vamos a estar hasta donde la gente nos quiera dejar llegar, el raiting es el gran tirano y hasta cuando él lo permita ahí vamos a estar.   

K.A.A.: Primero a la izq. Gabriel Posada: Primero a la der. Foto Cortesía: En la Casa.
K.A.A.: Primero a la izq. Gabriel Posada: Primero a la der. Foto Cortesía: En la Casa.

 

 

                                    

  

   

    

 

 

 

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