Germán Díaz Sossa. Foto Caracol.
Germán Díaz Sossa. Foto Caracol.

Germán Díaz Sossa: “Leer es absolutamente clave”

Hablar en público es una actividad que para una gran mayoría de sólo pensarlo, da pánico. Pero para la enfermedad el remedio. El periodista, escritor y conferencista, Germán Díaz Sossa se ha dedicado a estudiar e investigar cómo hacerlo y sus conceptos los comparte a través de conferencias didácticas y libros. Actualmente se encuentra en el proceso de promocionar su más reciente obra titulada: “Hablar bien en público si se puede”.

Desde muy joven la vena periodística “picó” a Germán Díaz Sossa , quién empezó escribiendo y aprendió de reconocidas figuras en este género periodístico en Colombia. Luego se deleitó en el maravilloso mundo de las ondas hertzianas y sus actividades periodísticas le valieron importantes premios. Muy empeñado en la oratoria, un día decidió cambiar de rumbo motivando y enseñando a las personas estrategias y trucos para hablar en público.

Leer y aprender son labores imprescindibles en la cotidianidad de este hombre de medios, labores que ha sabido transmitir exitosamente para que miles de personas en el mundo, aprendamos a dejar de lado ciertos temores e inseguridades y podamos convivir  mucho mejor en sociedad, siendo conscientes de que “Hablar bien en público si se puede”.

 

 

 

 

Por: Germán Posada

Germanposada77@gmail.com

 

 

 

G.P.: ¿Qué vamos a aprender con su nuevo libro?

G.D.: En la nueva versión de mi libro“Así se habla en Público”, que se llama “Hablar en Público si se puede”, se aprenden muchas cosas. He capacitado en 30 años a miles de personas en el tema de hablar en público y he escrito cuatro libros sobre la materia: Dos digitales y dos en papel. Algunas recomendaciones básicas son: Hable de lo que sepa y esté preparado. No memorice lo que va a decir. Tenga claras las ideas, no las palabras. Cuando las ideas están claras en la mente, las palabras fluyen. Hable con entusiasmo, con ganas, con energía, con brío. No sea monótono y no hable suave. Háblele al último de la fila,  al  primero. Sólo hable de lo que sepa.

Tome una asesoría personalizada o un seminario taller de ASI SE HABLA EN PUBLICO, ya que esto no se puede aprender sólo leyendo libros o viendo videos. Tratar de aprender a hablar en público viendo videos, es como aprender a nadar por correspondencia. Todos los meses hago un seminario taller en Bogotá, pero lo que más realizo en todo el país y en varias naciones, son asesorías intensivas, privadas, personalizadas.

Para hablar en público no se necesita ser valiente, sino dominar técnicas. En fin. Son tantas y tantas las cosas que le podemos enseñar. En mis seminarios talleres hay personas que me dicen: Germán, por no hablar en público, tantas oportunidades que se han perdido. Y yo les contesto: “Tranquilo que una oportunidad nunca se pierde. Siempre la coge otro”

 

G.P.: ¿A quiénes está dirigido?

G.D.: Todas las personas, al menos una vez en la vida, tienen que hablar en público. Este seminario taller le sirve a cualquier persona, desde un estudiante de bachillerato hasta un profesional con postgrados, especializaciones y hasta doctorados. Cuando una persona toma un seminario de ventas y no es bueno, vende lo mismo, un poquito menos o un poquito más. Cuando una  persona toma un seminario de Servicio al cliente, y no es el mejor, pues sigue sirviendo igual, o un poquito mejor o un poquito peor. Pero el seminario más delicado al que se puede someter un ser humano, es a uno de hablar  en público. Y ojo que hay mucho desocupado, sin preparación alguna sobre este tema tan delicado, que vive ofreciendo y realizando seminarios de ASI SE HABLA EN PUBLICO. En todas las carreras universitarias, en todas las universidades, se debe dictar este tema, ya que es absolutamente trascendental en la vida social y profesional de todas las personas.

 

G.P.: ¿Cuál fue su aporte en el Servicio Latinoamericano de la BBC de Londres?

G.D.: Entrevisté a muchos Presidentes de América Latina. La reflexión que me hice fue: ¿Si los Presidentes nos pasan al teléfono  en Caracol, ¿por qué no nos van a pasar a la BBC de Londres? Y los busque con esfuerzo, los encontré y los entrevisté.

 

G.P.: ¿Por qué se ha dedicado a enseñar cómo hablar en público?

G.D. : Porque es un tema que se necesita;  me he preparado en varios países, he capacitado a miles de personas y dos de mis doce libros se llaman justamente ASI SE HABLA EN PUBLICO y el que lanzó Intermedio Editores, Círculo de Lectores, que se llama HABLAR BIEN EN PUBLICO SI SE PUEDE. Estos son en papel y tengo dos más digitales. Este último se consigue en papel en muchas librerías colombianas y digital en las más importantes editoriales del mundo entero.

 

¿Desde su experiencia cuál es la dificultad más común para que las personas sientan miedo de hablar en público?

G.D.: No saben cómo hacerlo porque sencillamente no se han preparado. Nadie puede hacer bien lo que no sepa hacer. Y los empresarios los mandan a presentar a sus empresas, sin antes prepararlos. Delegar, sin capacitar, es claudicar. Quien dice que la capacitación es costosa es porque no le ha hecho el cálculo a la ignorancia. La capacitación se paga una vez; la ignorancia se paga el resto de la vida.

 

G.P.: ¿Cómo corresponsal de la Revista Selecciones del Reader’s Digest que temas escribe?

G.D.: Escribo sobre el tema que me pidan. Dentro de mis artículos para Selecciones han estado “Cómo pasar la aduana sin problemas”; “El Huevo”, “Un alimento casi milagroso”; Cómo evitar que nos roben el auto”;  Frases para citas citables”, Investigación para un artículo que se hizo sobre Julio Iglesias y “Los que donan la vida”, entre otros.

Este último consistió en contar paso a paso sobre una donación de sangre que hice, hasta cuando le salvo la vida a un joven que se accidentó en una moto. Un trabajo apasionante.

 

G.P.: ¿No necesariamente tener experiencia en los medios hace que sea tan fácil hablar en público?

G.D.: Son dos cosas totalmente distintas. Una persona puede ser muy hábil presentando noticieros de televisión o en radio, y puede tener serias dificultades para hablar en público. Yo, por ejemplo, que soy un especialista en el tema de hablar en público, a lo mejor no salgo bien si de un momento a otro me suben a un set para presentar un noticiero de televisión.

 

G.P.: ¿Por qué quiso agregar una S a su apellido Sosa?

G.D.: Es una broma. Mi apellido se escribe con una S, pero yo le agregué la otra, luego de haber trabajado para Selecciones, la BBC de Londres, Caracol,  RCN. Y luego de haber ganado la Felicitación y Mención Especial de la Sociedad General de Autores de España y el Premio Mundial Rey de España, que me otorgaron en el Palacio de La Zarzuela, en Madrid, España, la Reina Sofía y Su Majestad, Juan Carlos de Borbón. En broma dije que luego de haber hecho cosas tan importantes, mi apellido merecía tener una S adicional para darle más presencia, más  elegancia. Y, también en broma, le digo a las personas que no me quiten una S, ya que luché mucho para ganarme el derecho a usar dos. Digamos que Díaz Sossa, con Doble S, es mi nombre artístico. En las cuentas de cobro o  en gestiones bancarias y oficiales, si escribo Sosa.

 

G.P.: Usted incursionó en el periodismo a los 14 años y a los 16 ya era corresponsal de El Tiempo. Ahora no es muy fácil contar este cuento. ¿Antes era más fácil o había más talento que ahora?

G.D.: Yo siempre he sido un trabajador incansable. En 47 años de trabajo, jamás, jamás, jamás, jamás, jamás, he tenido un día de desempleo. Todo lo contrario: Siempre he trabajado en dos, tres, cuatro y hasta cinco cosas al mismo tiempo. Y mi adicción es aprender y enseñar. He leído y he escrito Todos los días, desde hace 47 años. Todos los días, sin falla.

 

G.P.: ¿Siendo muy importantes cada uno de sus premios cuál considera de más significancia para usted?

G.D.: Con el Ortega y Gasset gané el doble de plata que con el Rey de España.  Pero el segundo me lo entregaron los Reyes y por eso le doy muchísimo más valor. Y creo que soy el único periodista en el mundo que se ganó, ambos, el Ortega y Gasset y el Rey de España. Creo, pero no estoy seguro. Es posible que alguien nos saque de la duda.

 

“Yo tengo totalmente sembrado el hábito de la lectura y leo todos los días, hace 47 años”.

Su Majestad Juan Carlos de Borbón y Germán Diaz Sossa.

 

G.P.: ¿A quién admira que se dedique como usted a enseñar cómo hablar en público? 

G.D.: Hay una gran cantidad de irresponsables dictando este tema, que es el más delicado al que se puede someter un ser humano. Yo he capacitado a unas 37 mil personas, en varios países, en el tema de “Así se habla en púbico”. Soy la única persona en Colombia y tal vez en el mundo que ha escrito dos libros en papel y dos digitales sobre este tema. Y realmente admiro mucho a una de mis alumnas, que se llama Patricia Rosero Mejía. Cuando me llamó y me dijo que quería dictar el seminario ASI SE HABLA EN PUBLICO, y me preguntó qué debía hacer, le dije: “Si quiere dictar el seminario, que es muy delicado, lo tiene que tomar veinte veces y  lo tiene que pagar veinte veces”. Y así lo hizo. En cada seminario taller  se van dando enseñanzas claves, trucos, estrategias y técnicas muy útiles.  Y así aprendió todos sus secretos.

 

G.P.: ¿A quién o a quienes considera sus mentores en su carrera en el periodismo?

G.D. : Mis jefes y maestros en el periodismo fueron Germán Castro Caycedo, Enrique y Hernando Santos Castillo, Daniel Samper Pizano, Enrique Santos Calderón, Alegre Levy, Darío Arizmendi, Juan Gossaín, Yamid Amat, Robinson Retamales y Domingo Valenzuela en la BBC de Londres; Antonio Rodríguez Villar en Selecciones.

Mis maestros fueron los más grandes periodistas que han surgido en este país. Ahora, por estos días, quiero y voy a regresar a la radio. De momento le estoy colaborando en el programa “Una voz en el camino”, a ese gran conductor radial, periodista y persona que es Ley Martin, quien origina desde Barranquilla. Un ser humano amable, comprensivo y generoso, un verdadero líder  al que le va muy bien por su gran don de gentes, su inteligencia, su profesionalismo  y su arrojo.

 

G.P.: Trabajó en radio y tiene una voz muy agradable. ¿Por qué no desarrolló una carrera más prolífica en radio?

G.D.: Yo llegué a ser Jefe de Redacción de la Cadena Caracol de Colombia los fines de semana. Yamid Amat se iba a las 7 y 30 de la noche los viernes y de ahí en adelante yo era el responsable de todo lo que salía en la Cadena Caracol  Y un día me retiré de la radio porque como conferencista llegué a ganarme cinco o seis veces más que como periodista.

 

G.P.: Le atrae el poder de la voz. ¿Qué voz o voces de Colombia y el exterior le han atraído?

G.D.: Robinson Retamales y Juan Clímaco Arbeláez, de la BBC de Londres. Jhon Gress, Florentino Mesa, Juan Manuel Rodríguez, Fernando Calderón España  Juan Harvey Caicedo, Heliodoro Otero, en fin. Hay muchos. Y le cuento un secreto: Había en CMI una niña que leía noticias deportivas, con la voz femenina más hermosa y electrizante que he escuchado en mi vida. Cuando esa niña hablaba, a mí se me paraban de punta los pocos pelos  que tengo. Infortunadamente no recuerdo el nombre.

Ahora bien. En emisoras musicales hay unos muchachitos a los que desgraciadamente les dicen que tienen linda voz, se hacen conscientes de eso y se convierten en un fastidio. Para mí una voz agradable es importante, pero es imperioso que quien está frente a un micrófono tenga toneladas y toneladas de información en la cabecita. Yo soy alérgico a escuchar y  a decir estupideces.

Entonces no es solo voz, sino que necesitamos que saquen lo que tienen por dentro, en la cabeza. ¿Conductores de programas radiales que me gustan?: muchos, pero por su voz, su contenido y la forma profesional en la que trabajan: por ejemplo están Andrés López, Diana Montoya, que me encanta; Darcy Quinn, Patricia Pardo, Erika Fontalvo, Diana Calderón, Yolanda Ruiz. Me gustan también Cesar Augusto Londoño, Iván Mejía, “El Bocha” Jiménez, Gustavo Niño Mendoza   Fernando Calderón España, el Capi Romero, Carlos Castro Arias, Ley Martin, Adriana Giraldo, en fin, en fin, en fin. Son tantos, que podría llenar cuartillas y cuartillas mencionándolos.

 

G.P.: ¿Juega seguido golf?

G.D.: No tanto como quisiera. Pero ahora si voy a jugar por lo menos dos veces al mes. El que me invitaba seguido era Fernando Calderón España, pero creo que se aburrió que siempre le diera sus tremendas palizas en muchos de los clubes de Bogotá y sus alrededores. No es fácil ganarme a mí y el pobre Calderón lo aprendió de memoria.

 

G.P.: Debemos estar al corriente de los avances tecnológicos y el uso del celular y el internet se hace imprescindible. ¿Nos estamos olvidando de leer?

G.D.: Yo leo todos los días, hace 47 años, y hay muchas cosas que leo por internet. Leer es absolutamente clave. Yo tengo totalmente sembrado el hábito de la lectura. Y hace como 25 años que no leo una novela. Y es que yo no leo para distraerme, sino para aprender. Algún día, en unos pocos años, volveré a las novelas. Leer es clave. Y como dice Norberto Vallejo, “no se les olvide que cuando uno lee un libro, no vuelve a ser el mismo”.  Yo creé la Productora Nacional e Internacional de Libros, donde le podemos ayudar a un empresario, a un ejecutivo, a una empresa, a escribir su historia. Hay gente que tiene muchas cosas para contar y para enseñar, pero que no sabe ni puede escribir. Y nosotros le podemos ayudar.

 

G.P.: Sus conferencias también tienen humor. ¿Qué lo indujo a inyectar risa en sus conferencias?

G.D.: Los seres humanos solo aprenden si la pasan bien. Mis conferencias sobre “Así se habla en público”, “ABC Del Servicio al Cliente”, “El poder vendedor de la Atención Telefónica”, “Todos somos vendedores”, y “Actitud Laboral Positiva”, las puedo dictar normales, formales, tradicionales, serias o las puedo presentar como un Stand Up Comedy, con humor y, claro está, con total profundidad.

 

G.P.: ¿Qué necesitamos para ser líderes? ¿Cómo aprender a ser líderes?

G.D.: Líder es el que hace crecer a quienes lo rodean. Y si usted es líder, trate de no formar seguidores, sino más líderes. La mejor manera de liderar es con el ejemplo.

 

G.P.: Muy amable por su tiempo.

G.D.: Por nada., Espero haberle ayudado a alguien con estas reflexiones y enseñanzas.

 

“La capacitación se paga una vez; la ignorancia se paga el resto de la vida.”

German Díaz Sossa. Foto Caracol.