Foto: Henrik Klemetz.
Foto: Henrik Klemetz.

Henrik Klemetz: “La radio colombiana es inmediata y recursiva”

Quizás el nombre de Henrik Klemetz, no sea muy conocido en el mundo de la radio colombiana. Y aunque no es ni locutor ni periodista, su vida siempre ha estado ligada a la magia de las ondas hertzianas.

Henrik Klemetz, es un ciudadano sueco que se enamoró de una antioqueña y vivió en la capital colombiana. Es un conocedor profundo del diexismo y se ha paseado por el mundo investigando sobre radio. Dicta conferencias, escribió el libro “Latin America by Radio” y sin ser empleado, ha estado ligado a famosas y emblemáticas cadenas radiales como: Radio Suecia, Radio Nederland y HCJB, entre otras.

Klemetz, no escatima elogios para la radio colombiana y en una de sus últimas conferencias en Suecia, uno de sus personajes fue el recordado hombre de radio, Cristóbal Américo Rivera, (qepd), quién ganó admiración por el auditorio allí presente cuando escuchó su particular registro de voz.

En esta breve entrevista, este hombre de radio nos habla entre otras cosas, de la desaparecida licencia de locución, de un record de trova que se originó desde la Radio de la Policía Nacional y del fabuloso cubrimiento que realizó Caracol sobre la invasión de Estados Unidos a Panamá.

 

 

 

 

Por: Germán Posada

germanposada77@gmail.com

 

 

 

G.P.: ¿Cuál es su vínculo con Colombia?

H.K.: Como estudiante de lenguas románicas y después de conocer España, viajé a Colombia en 1966 para estudiar lingüística y dialectología latinoamericana en el Instituto Caro y Cuervo. Desde entonces he vuelto a Colombia en varias ocasiones y en los años 90 residí en Bogotá con mi esposa que es paisa.

 

G.P.:¿Cuál ha sido su relación con los medios de comunicación?

H.K.: Sin ser periodista profesional he colaborado con diversos medios de comunicación en mi país y en otros. Se trata de colaboraciones ocasionales, escritas o habladas.

 

G.P.:¿Con cuáles emisoras internacionales ha trabajado?

H.K.: No he sido empleado de ninguna, pero he colaborado repetidamente con Radio Suecia, Radio Nederland, HCJB La Voz de los Andes para mencionar algunas. Ha sido en sueco, español e inglés.

 

G.P.:¿Cuál ha sido su función de monitorear emisoras?

H.K.: El fondo de la cuestión es la actividad que se llama diexismo (DX-ing, en inglés). Es una actividad que consiste en escuchar y reportar emisoras extranjeras, cosa que se convirtió en un movimiento de masas en mi país después de la segunda guerra mundial. En Suecia había radiorreceptores en todos los hogares pero no había más que un solo programa radial para todo el país. (Increíble pero cierto). La radio comercial estaba vedada por razones políticas, de manera que se hizo normal buscar programas musicales e informativos en emisoras extranjeras, especialmente cuando estaba apagada la radio nacional. En épocas hubo más de una docena de emisoras que hablaban en sueco desde el exterior. Música y propaganda política, pero también programas comerciales y prédicas evangélicas. En Europa se percibía claramente la guerra fría entre el Este y el Oeste por la presencia del “jamming” (interferencia deliberada en forma de ruido) de ciertas radios. Los que más interés tenían en tapar la boca de sus contrincantes eran los países comunistas. Pero en Suecia el gobierno cerró emisoras comerciales que emitían en sueco desde barcos anclados en altamar. Por la onda corta, había un maremagno de emisoras y para podernos orientar afortunadamente había un libro, el World Radio Handbook.

 

G.P.:¿Cuál fue su desempeño cómo coeditor de la sección latinoamericana del World Radio Handbook?

H.K.: “La Guía Mundial de Radio y Televisión”. Editado anualmente a partir de 1947, era fruto del periodista danés O. Lund-Johansen. Tuve la suerte de conocerlo, como también su sucesor Jens M. Frost. Llegué a ser coeditor, de la información relacionada con América Latina. A finales de los ochentas, después de permanecer en Ecuador y en Colombia, hice una gira por todo el hemisferio occidental por cuenta del libro para actualizar información y estrechar los lazos ya existentes con los organismos oficiales de cada país, como también conocer a los diexistas latinos locales. Eso me permitió escribir un libro sobre la radio latinoamericana.

 

G.P.:¿Cómo se llama su libro sobre la radio latinoamericana?

H.K.: Se llama “Latin America by Radio”. Era un intento de esbozar el panorama radial y las características de la radio en América Latina. Las ventas del libro fueron razonablemente buenas y así viajé nuevamente para Colombia donde me fui a quedar a lo largo de los noventas.

 

G.P.:¿Qué hizo cómo monitor de RCN para Radio Nederland?

H.K.: Cuando RCN firmó un contrato de intercambio con Radio Nederland, ésta radio me pidió monitorear el uso que hacían en RCN de su material.  Con RCN tenía excelentes relaciones así que les ayudé a actualizar una lista de emisoras colombianas en AM y FM.  Me topé con la revista –Radio World– que dicho sea de paso no tiene nada que ver con el World Radio TV Handbook.  Por casualidad me ofrecieron la corresponsalía en Colombia.

 

G.P.:¿Cómo corresponsal de Radio World cuáles fueron sus actividades?

H.K.: Para seguir el desarrollo de las emisoras ya tenía buenos contactos con la prensa, la radio y la televisión, y tenía las puertas abiertas por doquier. Por ejemplo, a comienzos del año 1998, un día cuando estaba en el carro, escuché por la radio que en la Radio de la Policía Nacional dos agentes paisas, trovadores los dos, intentaban romper el récord existente de “la trova más larga”, así que voltée el carro y me presenté en la radio para hacer el reportaje.  No había estado nunca en la radio de la Policía Nacional pero no tuve problema alguno para entrar con cámara y grabadora.

 

“La radio colombiana es inmediata, recursiva, innovadora, técnicamente avanzada.”

Foto: Henrik Klemetz.

 

G.P.:¿Cuál fue su experiencia como agente intermediario en una negociación de ventas de radios en Colombia?

H.K.: Otro ejemplo de la importancia de relacionarse. Un empresario valluno me había expresado el deseo de vender una de sus emisoras. Me entregó un contrato de intermediario para que lo firmara y se lo devolviera. Al día siguiente decidió deshacer el contrato. Sin embargo, más tarde supe por boca de otro empresario que él buscaba una emisora de características similares a la que estaba en venta en el Valle. Se lo comenté y se hizo el negocio sin contrato de por medio. El comprador me pagó una módica comisión, cosa que no había esperado.

 

G.P.:¿De qué se trató su más reciente conferencia? 

H.K.: El año pasado hablé sobre la importancia de la voz en la comunicación radial ante una audiencia de la Federación sueca de DX y el Arctic Radio Club. El evento se celebró los días 5, 6 y 7 de mayo en la ciudad de Jönköping, con asistentes suecos, noruegos y finlandeses. Ilustraba la charla con ejemplos grabados de mi propio país, de Estados Unidos y de varios países de América Latina.  Hubo saludos desde Uruguay, Perú y Colombia.  El mensaje colombiano fue grabado por Edwin Alonso Ortiz R., director de JD Estudio, en Ocaña, NS. El también grabó una identificación en español para la emisora que funcionaba con permiso especial durante ese fin de semana.

 

G.P.: ¿En su conferencia mencionó locutores de América Latina en especial?

H.K.: He tocado distintos temas relacionados con la radio latinamericana en charlas, muchos de ellos relcionados con los cambios surgidos como resultado de los últimos avances técnicos, las causas y efectos de la desaparición de la onda corta, el paso de AM a FM, etc. Pero a mi lo que me ha quedado sonando en particular es la música como tambén las voces. Vengo de un país donde no se tolera la impostación de la voz sino de los cantantes profesionales. El sueco es un idioma con acento melódico – cosa rara en Europa – un idioma donde importa si la vocal de una palabra es larga o breve. Es un idioma que fácilmente puede configurar una palabra de siete consonantes alrededor de una sola vocal. Si últimamente he hablado sobre locutores ha sido por su elocución esmerada, pero también por el timbre de sus voces y la facilidad con que llegaron a tener un público cautivo.  Apoyado por grabaciones, hablé de Jacobo Zabludowsky, de México, de Tito Arévalo, de Chile, de Ariel Delgado, de Argentina-Uruguay-Nicaragua y también de Cristobal Américo Rivera. La voz que realmente causó impresión a mis paisanos era la del médico ibaguereño que fue el que sugirió a los colombianos que “Dolores le tiene miedo a Dolorán”. Conozco su periplo desde cuando presentaba las noticias en la Emisora Horizonte, “la primera del cuadrante” allá a comienzos de los setentas.  Al auditorio que escuchó mis grabaciones no sólo le impactó su lectura sino también su inmediatez. En la presentación del noticiero que fue grabado en estudios, empezó por mandar un saludo especial a su intempestivo visitante a quien le decía “corresponsal de Radio Super en Suecia”.

 

G.P.:¿De Colombia específicamente a cuales locutores admira?

H.K.: La lista podría hacerse muy larga. Prefiero no mencionar a nadie en particular.

 

G.P.:¿Cuál es su opinión de la radio colombiana?

H.K.: La radio colombiana es inmediata, recursiva, innovadora, técnicamente avanzada. Hay veces que cubre una noticia con más rapidez que las cadenas internacionales. Así por ejemplo la invasión estadounidense de Panamá el 20 de diciembre de 1989. El departamento noticioso de Caracol se adelantó a la BBC en un cuarto de hora. Quién sabe si fue por eso que se acuñara el término del “cuarto de hora Caracol”…  (Años más tarde vi enmarcado en la oficina de Yamid Amat el fax de felicitación que le envié desde Suecia a Caracol).

 

G.P.:¿Qué opina de la licencia de locución que ya no existe?

H.K.: Sin duda cumplió una misión importante en la época anterior cuando la transmisión radial no siempre era óptima desde el punto de vista técnico. Había que hablar fuerte y claro. Además, el que los locutores tuvieran que pasar por un filtro para adquirir un nivel de educación adecuado era por supuesto importante. Cualquiera no puede presentar un “radioperiódico” de manera fehaciente.  Pero el locutor con el certificado #364 se mantuvo en el aire por más de 4 décadas.

 

G.P.:¿Qué opina del futuro de la radio en medio del auge de las redes sociales?

H.K.: Hoy en día, cuando interactúan las redes sociales con la radio, se presenta una situación novedosa, acorde con la velocidad vertiginosa con la que vivimos el presente.  Lo negativo es que todo sea tan pasajero. Ya lo decían los romanos, mucho antes de que hubiera internet, “Verba volant, scripta manent”. La palabras vuelan, lo escrito queda.

 

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