Yorely Ibarguen Rivas. Foto: Luis Ernesto Caicedo.
Yorely Ibarguen Rivas. Foto: Luis Ernesto Caicedo.

Yorely Ibarguen Rivas: “Mis papás son unos superhéroes”

El Corregimiento de San Agustín de Terrón, es un pueblo que está situado al Norte del Municipio del Bajo Baudó, en el Departamento del Chocó. En este pueblo nació Yorely Ibarguen Rivas, la periodista que con su voz está creando sensación en los medios de Colombia en donde ha tenido la oportunidad de revelar su talento.

Tanto en “Q’hubo Radio” como en “Colmundo Radio”, la sonoridad de su voz ha dejado huella y Caracol Radio no ha sido ajeno a su talento. Tan sólo bastó el haberla escuchado para hacerla parte de su equipo en donde viene desempeñando labores profesionales desde principios del presente año.

Yorely sabe hacia dónde va y su pasión por el periodismo es tan grande que sus proyectos no tienen límites. De aquella niña tímida muy poco queda, porque cuando entendió que su vocación era comunicar a través de su fascinante voz, supo que estaba para grandes cosas y que los esfuerzos de sus padres para educarla no serían en vano.

Yorely Ibarguen Rivas está haciendo camino y comienza a proyectarse como una de las periodistas destacadas de su generación.

 

 

 

 

Por: Germán Posada

germanposada77@gmail.com

 

 

 

G.P.: ¿Por qué eligió el periodismo cómo su profesión?

Y.I.: Mi papá quería que fuera Ingeniera Ambiental. Pero yo con la matemática más bien poco. Pasé Algebra por mi hermana mayor. Baldor para mí era la pesadilla más tenaz que había en el planeta. Yo quería estudiar sicología y hacer una especialización en pediatría.

Siendo una niña era muy tímida y muchas personas hasta pensarían que yo iba a terminar en un convento, te lo aseguro.

Mi mamá es profesora y ella y mi papá siempre han querido que tengamos la mejor educación. En la medida en la que íbamos terminando la primaria y cursando nuestros estudios de secundaria, mis papás nos comenzaron a enviar gradualmente a Istminia que es la capital del Medio San Juan en el centro del Chocó. Luego en el 2004 a partir del grado noveno viajé a terminar mi secundaria en La Italia Chocó.

A mí me correspondió viajar con una de mis hermanas menores y esto hizo que yo tuviera que asumir la responsabilidad de estar a cargo de ella. A partir de ahí empecé a despertarme y a asumir ese liderazgo y no solamente con nosotras sino también en el colegio. He sido muy buena para la lectura y las ciencias sociales y mi profesor de español se dió cuenta de mi potencial y comenzó a delegarme tareas como presentaciones de eventos, además izaba seguido la bandera. La Italia Chocó es un pueblo casi paisa y sus pobladores no conocían mucho de nuestra música, de manera que yo asumí mi rol y a partir de ahí comencé a ser mas social participando en actividades culturales. Al terminar mi secundaria me fui para Bogotá y conocí a un señor que es periodista afro y el también me influenció muchísimo en la carrera del periodismo, esa fue la puntada final para yo decidirme y comenzar a estudiar en el 2011 en la Fundación Universitaria los Libertadores.

 

G.P.: ¿Alguna personalidad de los medios que la haya influenciado para su elección como periodista?

Y.I.: En 2008 entró Mabel Lara a Caracol Televisión y yo dije: “Es posible”. Puede que suene muy excluyente pero cuando yo la vi a ella en este Canal percibí que si se podía. Que lo mío no era una idea descabellada. Cuando yo le dije a mi papá que quería ser periodista él me respondió que nunca iba a conseguir trabajo, que me iba a quedar estancada, pero mi mamá me apoyó. Mabel Lara se convirtió prácticamente en la referencia más importante para mí. Yo empecé a ver su manera de trabajar, su pasión por el oficio, la manera como lo hace, como trata de mostrar las historias.

 

G.P.: ¿Qué hizo en Q’hubo Radio?

Y.I.: Hice mis prácticas profesionales. Es una emisora de Caracol Radio. Yo creo que todo medio aquí en Bogotá tiene una hoja de vida mía (jajaja). Me dieron la oportunidad de hacer informes pequeños y les gustó mucho el registro de mi voz. Todo allí fue muy interesante y aprendí muchísimo.

 

G.P.: ¿Y su experiencia en Colmundo Radio?

Y.I.: En Colmundo estuve en 2017. Después de algunos intentos fallidos me presenté y les gustó también el registro de mi voz y trabajé con ellos diez meses.

 

G.P.: ¿Por qué le gusta más la radio que la televisión?

Y.I.: Cuando estaba en la universidad cursando la materia de producción de radio y televisión tuve un episodio que marcó mi vida. A Bogotá llegaron a hacer una obra de teatro unos actores españoles y yo me propuse ir a entrevistar a la directora. Súper emocionada conseguí la entrevista con ella e hice mi trabajo. Yo sentía que en esos momentos estaba haciendo muy bien mi trabajo. Cuando se lo presenté a mi profesor lo único que me dijo fue: ¿esto qué es?…¡usted no se vé! Yo me puse a llorar. La cámara había quedado en contra luz, mi compañera y yo no nos dimos cuenta ni siquiera cuando editamos el video. Todo esto fue delante la clase y desde allí esto me marcó. Si en algún momento se me da la oportunidad de hacer televisión seré la mujer más exigente con el tema de la luz. Por eso digo que prefiero la radio. Además en radio tuve un profesor que fue muy chévere, se llama Andrés López. El escuchó mi voz y dijo ¡Wow! Y la explotó al máximo. En ese momento me di cuenta que lo mío era la radio. Me enamoré de la radio y la amo.

 

G.P.: Pese a esto es reportera en noticiero NT7. ¿Cuál es su desempeño?

Y.I.: Es un proyecto coordinado por Alexandra Valencia y estoy haciendo pinitos en televisión. Es una periodista chocoana y quiere dedicar una franja de Telepacífico para todas las noticias del Chocó. Los domingos de 4:00 pm-5:00 pm. Se llama “NT7 Chocó” y yo me encargó de sacar todas las noticias relacionadas con el Chocó que se proyecten desde Bogotá. Molesto muchísimo al camarógrafo con la imagen (jajaja).

 

G.P.: ¿Cómo  se dieron las cosas para ingresar en la Cadena Básica de Caracol?

Y.I.: Caracol es otro milagro en mi vida. En mi vida todo lo que ha pasado ha llegado porque tenía que llegar. Yo creo mucho en Dios, sin ser la súper católica.

Yo salí de Colmundo en el mes de agosto. Inmediatamente comencé a buscar los números correspondientes a los directores de personal de emisoras. También intenté en Cable Noticias y en el Canal Capital. Por ahí pasó CM& y el Canal 1. En Colmundo yo cubría orden público y mi colega Camilo Galvis me dijo que estaban necesitando a una persona en Caracol en el horario de la noche. Me ayudó con el contacto del “profe” Luis Enrique Rodríguez, un personaje y caballero en todo el sentido de la palabra y contrario a lo que me había pasado con algunos directores que había llamado, este señor me respondió con mucho amor y familiaridad. Lo llamaba casi todos los días. Hasta que el me llamó el 9 de noviembre y me citó para el día siguiente a las 9:00 am.  Yo estaba muy estresada e incluso ya había planeado irme de vacaciones. Tuve que cambiar mis planes pero estaba muy emocionada con esa cita. Al día siguiente muy puntual estaba en Caracol Radio, hice las pruebas y recuerdo que Fidel Franco que es uno de los editores en la tarde y “El profe” quedaron fascinados con el registro de mi voz. Ellos tenían que esperar a que Diana Calderón, la Directora, diera el visto bueno. En la tarde me dieron la noticia que el puesto era mío. El proceso de contratación fue algo largo, duró dos meses y empecé el 15 de enero en Caracol Radio.

 

G.P.: ¿Y usted qué opina de propia voz?

Y.I.: Ni yo misma sabía que contaba con ese talento, hasta que mi profesor de radio en la universidad descubrió ese potencial  de mi voz y me ayudó mucho a desarrollarlo y proyectarlo.

 

G.P.: ¿Cuáles son sus funciones en Caracol?

Y.I.: Ingresé inicialmente como la periodista de la noche encargada de cubrir las noticias en ese lapso de tiempo de 9:00 pm a 6:00 am. Luego de una semana de labores, Darío Arismendi escuchó mis informes y un día cualquiera sentada en mi escritorio el me dijo: “Tu eres quien va a presentar el noticiero de las 4:00 am con Narda a partir de la fecha”. Yo quedé sorprendida y él me calmó diciéndome que yo era capaz.

Actualmente sigo con mis funciones con la cuales comencé, presento el noticiero de las cuatro de la mañana y también preparo el boletín de las 5:00 am para entregárselo a Darío Arismendi y a su equipo de trabajo.

 

G.P.: ¿Cómo le ha parecido la experiencia de trabajar con el reconocido periodista Dario Arismendi?

Y.I.: Le cuento que mi papá toda su vida ha sido “Caracolero”. No te imaginarás entonces cual es su alegría de verme trabajando en esta empresa. Ahora que yo puedo interactuar con Darío Arizmendi, no me la creo. Yo lo veía y escuchaba de chiquita y conocía de su popularidad, y ahora trabajar con él, es una experiencia súper gratificante y ha sido para mí enorme. Yo no creo que alguien sienta tanta dicha o valore tanto lo que está pasando en mi vida como yo lo estoy haciendo.

 

G.P.: ¿Tiene algún perfil en especial al cúal le gustaría dedicarse dentro del periodismo?

Y.I.: Lo mío es el periodismo investigativo. Me encantaría irme algún día a Canadá a estudiar una maestría en Estudios Sociales. Yo me sueño investigando y haciendo crónicas del Chocó en el tema social. Ese es mi gran proyecto.

 

G.P.: ¿Duro o se ha ido acostumbrando a trabajar en el horario de la noche?

Y.I.: El primer día fue tenaz. Salí con un dolor de cabeza infernal. Yo siempre trato de trabajar la mente y tengo mucha fe en Dios y esto me ha ayudado mucho en mi vida. Cambiar el esquema al que el cuerpo está acostumbrado no es fácil pero me he ido adaptando poco a poco. Cuando uno ama lo que hace no es trabajo, es hacer algo más. Lo que nos apasiona. Esto que está pasando en mi vida es un gran privilegio.

G.P.: Se ha convertido en todo un personaje de su región.  ¿Cómo se siente?

Y.I.: Yo le pido mucho a Dios de no ser una mancha más para el Chocó. Aunque muchas personas quieran hacer ver al Chocó como ese pueblo mártir que ha sufrido toda su historia -situación que no está lejos de la realidad- yo quiero con mi profesión, mi oficio, hacer cosas chéveres. Para mí es un halago. Recientemente pudo hacer que una noticia que pasó en el Chocó de alguna manera las instituciones trataran de darle interés. Y esto me alegró muchísimo.

He recibido felicitaciones de muchas personas y colegas, y esto es muy enriquecedor.

 

G.P.: ¿Cómo se visualiza en un futuro como periodista?

Y.I.: Quiero crecer como profesional. Realizar mi maestría. Profundizar en estudios de sociología y en lo judicial. El tema de los Derechos Humanos me apasiona mucho. Si tengo la oportunidad de ir a un medio internacional en algún momento de mi vida sería fabuloso. Quiero ser una periodista que se le reconozca porque sus investigaciones aportan a la sociedad.

 

G.P.: ¿A quién le da las gracias por sus logros?

Y.I.: A mis papás. Mis papás son unos superhéroes. A las personas yo les cuento que mis papás tienen ocho hijos y que a todos nos han dado estudios y nos visualizan cómo profesionales. El amor que nos tienen nuestros papas es inmenso. A mi papá yo le heredé toda esa vena social. El es un líder social. Son los mejores papás que Dios les pudo mandar a estas ocho personitas que luchan todos los días por hacerlos sentir orgullosos.

También agradezco a esos profesores que me enseñaron, que me corrigieron.

 

 

“Le pido tanto a Dios de que nunca me levante los pies de la tierra. Amo caminar descalza, estar con mis amigos, con esas personas que crecí, en ese lugar en donde yo creo que cualquier niño puede pasar la mejor infancia en este mundo y creo que  a raíz de todo esto y de los valores que nos inculcaron nuestros papás, este es el resultado y espero seguir siendo esta misma persona. No tendría por qué cambiar.” 

Yorely Ibarguen Rivas. Foto: Luis Ernesto Caicedo.

 

 

 

 

 

 

 

 

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