Jairo Alonso Vargas.
Jairo Alonso Vargas.

Jairo Alonso Vargas: “Creo que uno debe saber cuando comienza su ciclo y cuando termina”

Ser el presentador oficial por 15 años consecutivos de un evento tan exclusivo cómo el Reinado Nacional de la Belleza y la voz institucional tanto en radio como en televisión de uno de los canales más influyente en los medios de un país, es labor más que admirable.

En Colombia, el reconocido y afamado locutor y presentador, Jairo Alonso Vargas, fue el afortunado quién estuvo a cargo de esta considerable misión, la cual cumplió con honores e inmensas satisfacciones.

Con la tranquilidad del deber cumplido y la experiencia que dejan los años, este hombre de medios al que un día desde muy niño la fantasía de la radio atrapó, hoy nos cuenta lo agradecido que se siente por el talento que Dios le dio y con el cual pudo conquistar espacios que nunca imaginó.

 

 

 

Por: Germán Posada

germanposada77@gmail.com

 

 

 

 

G.P.: ¿En su momento que considera fue lo que realmente lo impulsó a formar parte de los medios?

J.A.: A mí me gustó la radio desde que era un niño. Recuerdo cuando vivíamos en Bucaramanga en donde yo nací que en mi casa teníamos un radio pequeñito con el que sumaban unos tres en la cuadra en donde vivíamos.  Todas las tardes escuchábamos una radionovela que se llamaba “El Derecho de nacer”. Los vecinos que no tenían radio venían a escucharlo a mi casa y a mí me parecía increíble que en un aparatico tan pequeñito salieran tantas voces, sonidos, ruidos, naturaleza, animales, lo que quepa en la imaginación estaba metido en esa caja. Mi inquietud crecía todos los días por saber cómo funcionaba eso. Cuando nos trasladamos a Bogotá lo primero que hice cuando tuve posibilidades fue irme hasta RCN que quedaba en la carrera 16 o 17 con calle 15 si mal no recuerdo y allá me dejaron entrar. Conocí los estudios, en esa época recuerdo a Alberto Piedrahíta Pacheco, a Juan Harvey Caicedo y a Edgar Perea, una serie de personajes que yo escuchaba en la radio y que parecía increíble y fantástico poderlos conocer y escucharlos en vivo en una época en la que la locución era cosa de altísima categoría en nuestro país. Desafortunadamente esto se ha ido acabando.

Así pude enterarme de cómo era que hacían una radionovela y me incliné y cogí una fiebre tenaz por ser locutor.

 

¿G.P.: Y cómo recuerda su debut?

J.A.: Yo estudié en el Colegio Camilo Torres y me casé estando muy jovencito aún en bachillerato. Cuando terminé el bachillerato comencé a estudiar periodismo y locución en la escuela que se llamaba RADIAR  del reconocido director  Manuel Cabral Jiménez  y me preparé y me presenté en el Ministerio de Comunicaciones para sacar la licencia y poder ser locutor.

Mi primero contacto con los micrófonos fue cantando. Hice parte del Club “Estudio 15” y alcancé a grabar algunas cosas como cantante pero estaba casado y era tan joven y tenía prácticamente dos niños me fui por el lado de la presentación y a hacer turnos de locución porque cantando no ganaba mucho. Quizás pude haber tenido futuro como cantante pero tenía una responsabilidad y una obligación moral muy grande.

 

G.P.: ¿Si agradeciera a alguien en especial por su incursión en los medios a quién nombraría?

J.A.: En radio hubo mucha gente que me mostró muchísima amistad  sin egoísmos ni envidias. Tuve la fortuna de contar con el apoyo de Jaime Martínez Solórzano, un locutor con una espectacular voz que identificó el Canal Teletigre durante mucho tiempo. El fue uno de los precursores de la televisión privada en Colombia y me brindó muchas oportunidades para aprender para que yo pudiera tener mi licencia de locutor. El quizá fue el primero. Luego Alberto Piedrahíta Pacheco cuando me oyó haciendo de DJ y programas de música me dijo: “Usted nació para esto, para adelante, que chévere que trabaje con nosotros”. Tuve compañeros que siempre fueron sensacionales conmigo. El mismo Otto Greiffestein que me parecía fantástico y era uno de mis ídolos conmigo se portó espectacular y el fue quién me entregó mi primer ANTENA DE LA CONSAGRACION. Armando Moncada Campuzano me dijo alguna vez que yo podía narrar fútbol y me dio su entera confianza para reemplazarlo.

 

G.P.: Tuvo el privilegio de haber sido la voz oficial de RCN tanto en radio como en televisión. ¿Qué puede decirnos al respecto?

J.A.: En RCN me abrieron las puertas rapidísimo allí ya me conocían como cantante y pude hacer un programita de discos y de música de esa época que se llamó “El Show de Jairo Alonso”. Ese fue mi primer programa en radio. Comencé a tener un poco de éxito y me llamaron las directivas de Medellín y me ofrecieron trabajar. En mis comienzos no ganaba nada, luego me ofrecieron un puesto y me metí en los deportes y en todo lo del espectáculo. Poco a poco fui avanzando haciendo programas grandes, estuve en los Juegos Panamericanos de Cali en donde fui el coordinador de la transmisión por lo que me dieron el Premio como “Míster RCN Juegos Panamericanos”, eso fue prácticamente a los meses de estar trabajando. Este fue mi inicio.

Afortunadamente me fue bien en esto. Ya comencé a tener más espacios. Yo gané La ANTENA DE LA CONSAGRACION  tres veces por ser el mejor presentador y por ser el mejor Dj del país.

Mi primera experiencia en televisión se la debo a Alfonso Lizarazo. En esa época ya había pasado de RCN a Caracol y allí, el hacía programa que se llamaba “Hola que tal” que tenía un segmento en donde se pasaban los 5 éxitos de la semana y él me invitó a colaborarle presentando estas canciones con las caratulas de los discos y cuando llegaba algún video de alguno de esos cantantes que por esa época era muy escaso dado a la falta de tecnología, lo presentábamos.

Haber sido la voz oficial de RCN en radio y televisión son logros que uno ni se los imagina en la vida. Yo lo que quería con la locución era ganarme la vida para sostener mi familia. Estuve al frente de RCN en donde trabaje 2 años y otros 2 en Caracol y después regresé a RCN cuando me ofrecieron cosas muy ventajosas y allí me quedé más de tres décadas.

 

G.P.: ¿Durante su permanencia en RCN con quién logró buena empatía?

J.A.:  Fabio Becerra Ruiz gran profesional de la locución y un presentador estupendo de noticias cotizadísimo en su momento, el ha sido otro gran hermano mío como David Cañón, juntos formamos un equipo en RCN que era sensacional.

 

G.P.: ¿Cómo fue elegido el presentador oficial del Concurso Nacional de Belleza?

J.A.: Yo había ganado cierto prestigio por presentador de musicales  y espectáculos y a RCN le habían dado la franquicia del concurso Nacional de Belleza y necesitan un presentador.

Para la época de la Escuela Francesa de Belleza en donde hacían sus graduaciones cada final de año en sitios como el Hotel Tequendama, me invitó el director a hacer sus presentaciones  y así comencé a aprender de moda, peinados, colores, pasarela, glamour y con la experiencia que había adquirido en la presentación de musicales y espectáculos en RCN parecía que era el candidato perfecto. Fanny Mickey en una reunión sugirió mi nombre. Recuerdo que decía: “pongan a ese pelao que les puede servir”. En momentos en los que hacía El Musical RCN y algunas cosas en deportes, me mandaron al primer concurso de belleza y recuerdo que le dije a mi señora: “Si yo puedo hacer por los menos dos o tres reinados de belleza podré decir que triunfe en esa labor”. Ese era el programa de más alta sintonía en la televisión durante el año. Así duré 15 años como su presentador oficial alternando con Gloria Valencia, María Cecilia Botero y Pilar Castaño. Hice presentaciones en casi toda América, en N.Y. en Miami, en México, y muchísimas cosas que la profesión me permitió y conocí muchísima gente.

 

G.P.: ¿Qué le dejaron esos 15 años como presentador oficial de este importante certamen?

J.A.: Agradecimientos. Todo esto se lo debo a Dios, al destino y a lo que hicieron mis padres que me dotaron de algunas condiciones para hacer mis cosas en la vida.

 

“Yo lo que quería con la locución era ganarme la vida para sostener mi familia.”

Jairo Alonso Vargas.

 

G.P.: Usted también fue presentador de Miss Universo. ¿Qué opina de lo que pasó hace dos años con el presentador Steve Harvey cuando anunció equivocadamente a Ariadna Gutiérrez como la nueva Miss Universo?

J.A.: Eso le puede pasar a cualquiera. Un tropezón cualquiera da en la vida. Lo importante es levantarse y sacudirse y seguir para adelante. Fue bochornoso y triste especialmente para la candidata que solo fue Miss Universo por unos segundos nada más. Pero definitivamente él es un gran presentador.

 

G.P.: ¿Siente admiración por alguien en especial en esta modalidad de eventos?

J.A.: Indudablemente Bob Marker presentador de Miss Universo. Aquí en Colombia como presentador de eventos de esta categoría Otto Greiffestein.

 

G.P.: De presentar partidos de fútbol al glamur de los reinados de belleza debe de haber gran diferencia.  ¿Fue difícil adaptarse?

J.A.: Cuando yo estaba en RCN a mí me gustaba muchísimo presentar deportes y presentaba mis programas de música. En esa época me ofrecieron presentar un noticiero de televisión pero yo no quise porque mi estilo no es el noticioso. Yo creo que los espectáculos y el deporte combinan muy bien. Armando Moncada lo hacía con lujo de detalles. William Vinazco también lo hace muy bien. Habiendo sido director de deportes en RCN TV, yo me le medí al reinado de belleza en Cartagena y me fue muy bien tanto que me dediqué de lleno al espectáculo.  Recuerdo que muchas personas me decían que yo había cambiado las piernas de los futbolistas por las de las reinas de belleza.

 

G.P.: En una visita de Mohamed Alí a Bogotá usted habló con él.  ¿Puede contarnos de que hablaron?

J.A.: Esto fue muy gracioso. Recuerdo que era muy simpático. Hablamos muy poquito porque mi inglés era muy precario y su español era más precario que mi inglés (jajaja). Alguna cosa le pregunte en inglés y él se reía y ahí nos tomaron un par de fotos. Tenía muy buen sentido del humor y quería congraciarse con toda la gente. Esta profesión nos deja la posibilidad de conocer personajes como él, y a tantos por mencionar cómo Bernard Hinault ganador varias veces del Tour de Francia, fui amigo personal de Julio Iglesias, también recuerdo a José Luis Rodríguez, Nino Bravo y tantos más que se me escapan de mi memoria.

 

G.P.: El reconocido Jorge Barón es más que un colega de trabajo para usted?

J.A.: Es un hermano. Cuando yo comencé como cantante y él presentaba un programa de discos en La Voz De Colombia yo fui muy túmidamente con mi “disquito” para que él me lo presentara y me dio la mano, conversó conmigo como si estuviéramos en la casa, yo ni me di cuenta cómo salió la entrevista. El medió tranquilidad y fue muy agradable conversar con él. Desde esa época nos hicimos amigos. Jorge Baron me dió la posibilidad de trabajar con él un buen rato. Creo que uno debe saber cuando comienza su ciclo y cuando termina. A veces la gente no se prepara para eso de la terminación de los ciclos y eso hay que admitirlo y aceptarlo como saber que nacemos, crecemos, nos reproducimos y morimos. Los ciclos se cumplen, con él yo cumplí, pero es como un hermano.

 

G.P.: ¿“Amar y respetar la profesión” es en definitiva su lema en esta profesión?

J.A.: Totalmente. Amar la profesión por encima de todo y respeto infinito. Siempre doy gracias a Dios el talento que yo tengo. Los que están comenzando en esto que analicen bien y que sepan que esto hay que amarlo. Y un poco de vocación también.

 

G.P.: Son otros tiempos. Otros protagonistas. Otras formas de hacer radio y televisión.   ¿Qué llevaría de la época actual al estilo en los medios que usted protagonizó y que traería de su época para aplicarlo a la manera cómo se trabaja hoy?

J.A.: Yo traería de mi época que no se pierda el sentido humano de las cosas. Que no nos volvamos máquinas. Que seamos humanos siempre. Que se transmita una comunicación humana.

 

G.P.: Reconocido por realizar monumentales pesebres. ¿Se animaría a hacer el de este año?

J.A.: Hace un par de meses que comencé. Yo vengo de ancestros de mis abuelos en un pueblito de Mogotes en el Departamento de Santander. Mi papá me decía que él que hiciera el pesebre no le faltaba nunca el pan en su casa. Yo me di cuenta que hacer el pesebre no solamente es rendirle un tributo al nacimiento de Jesucristo si no una terapia, un encuentro con el interior de uno mismo. Hacer una maqueta de la época en la cual nació y murió Jesús es muy interesante. Para mí es un descanso espiritual y una ayuda para que el tiempo sea mucho más agradable y para hacer buenos amigos.

 

G.P.: ¿Con una misión cumplida en una espléndida y exitosa carrera en los medios cómo se siente?

J.A.: Me siento muy contento y muy tranquilo. Tuve una época muy feliz. Me casé muy niñito de lo que no me arrepiento y de haber sido papá tan joven. Tuve una esposa maravillosa y fantástica que me acompañó hasta hace unos 4 años porque falleció. Quede un poquito sólo en el camino. De todas maneras uno tiene que seguir adelante. Su pérdida fue muy duro al principio. La vida me puso al frente una señora que está acompañando mi vida y que es fantástica también. No me puedo quejar. Me parece que lo que soñé desde la primera vez que vi y oí en un radio tan pequeñito por donde salían tantos sonidos hasta hoy se me cumplió. Sé que se cumplen ciclos y lo que a veces escucho de la ingratitud de la gente a mí me tiene completamente tranquilo porque yo sé que son ciclos. Si alguien nos recuerda y habla de nosotros, ya ahí, hay algo que se conquistó y que se tiene.

Que vayan pasando las épocas y vayan viniendo más profesionales y más gente con inquietudes diferentes, eso no se puede detener.

 

 

“Yo traería de mi época que no se pierda el sentido humano de las cosas. Que no nos volvamos máquinas. Que seamos humanos siempre. Que se transmita una comunicación humana.”

Jairo Alonso Vargas. Foto: Caracol Radio.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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