René Figueroa
René Figueroa

René Figueroa: “Un locutor debe tener vasta cultura general”

 

La pasión por la locución llegó a muy temprana edad en la vida del notable locutor René Figueroa. Siendo aún un niño ya comenzaba a dar muestras de su habilidad y talento para el ejercicio de la lectura, actividad que su padre le sugería realizar.

Uno de sus planes era convertirse en actor, pero en cambio su intelecto y refinada voz, lo llevaron a formar parte de prestigiosas y reconocidas corporaciones radiales en las que su voz dejó una gran huella.

Muy activo en la profesión de la locución y fiel a su pasión por la enseñanza, René Figueroa se ha dedicado a edificar sociedad a través de la cátedra del bien hablar, porque según su opinión, esta es vital para el desarrollo pleno del ser humano.

 

 

 

Por Germán Posada

Germanposada77@gmail.com

 

 

 

G.P.: ¿De qué manera se despertó en usted el gusto por la locución?

R.F.: A los 4 años ya declamaba en el colegio poesías, que oía en la Radio Nacional de Colombia y empecé a soñar que mi voz un día iba a salir por el parlante del radio.

 

G.P.: ¿Cuando leía las noticias del periódico lo hacía más como una orden de su padre o le gustaba hacerlo?

RF.: Disfrutaba imitando la buena dicción e interpretación de los lectores de noticias y deslumbraba con mi lectura a grandes políticos de la época que visitaban a mi padre.

 

G.P.: ¿Recuerda si las leía imitando a algún locutor en especial?

RF.: Escuchaba muchas voces de Nueva Granada, Nuevo Mundo, Radio Continental, HJCK y Radio Nacional y lograba imitar la entonación y la pronunciación. En eso era un niño fuera de serie que dominaba además la gramática y usaba léxico extenso.

 

G.P.: Desde pequeño le gustaba la actuación y quiso ser actor de Hollywood. ¿Que le hizo cambiar de idea?

RF.: Cuando emigré a Estados Unidos, a los 15 años, ya estudiaba actuación en la Escuela Nacional de Arte Dramático en Bogotá. En Nueva York actué en grupos experimentales y compañías profesionales de teatro pero carecía de medios para seguir estudiando actuación.

René Figueroa en el papel de El Cardenal Batista en el documental “El Papa Rebelde”.

 

G.P.: ¿Hace cuanto comenzó de plano en la radio y en donde?

RF.: Hace 47 años, en 1970, Julio Sánchez Vanegas me confió la producción de un programa semanal: Novedades 11:30, en Emisoras Eldorado de Bogotá. Esto marcó mi inicio en la radio. Desde entonces, la locución ha sido mi principal fuente de ingresos, aunque soy graduado en Administración de Empresas y estudié publicidad e idiomas.

 

G.P.: Su voz identifica TNT Series para toda Latinoamérica. ¿De que se trata?

RF.: Desde su creación en 2015 soy el locutor titular del popular canal mundial TNT-Series  que hoy llega a una audiencia potencial de 40 millones de suscriptores en el continente americano. Mi voz identifica al canal y presenta las promociones de la programación.

 

G.P.: ¿Cuanto tiempo trabajó para la BBC y en qué cargo?

RF.: Llegué a Londres contratado por la BBC tras un proceso de selección enfrentando a colegas de muchos países. Fueron 4 años muy especiales en mi vida en los que adquirí experiencia como lector de noticias en vivo, narrador, traductor y productor.

 

G.P.: ¿Cómo fue trabajar para la VOA?

RF.: No me arrepiento de haber cambiado mi cargo de Gerente Editorial en Editora Cinco, por el de lector de noticias, productor de programas, editor de noticias y locutor de programas en la Voz de América. Fue una trascendental vinculación laboral de 5 años en Washington en la cual capitalicé la experiencia adquirida en el cargo similar en Londres.

 

G.P.: ¿En radio cómo compararía el modo de trabajar entre Inglaterra, EEUU y Colombia?

RF.: En las emisoras tradicionales en el Reino Unido y USA la programación es cuidadosamente preparada, mientras que en Colombia la radio es espontanea pero en muchos casos improvisada y superficial.

 

G.P.: ¿Alguien en especial con quién se haya entendido muy bien trabajando durante su carrera en la radio?

RF.: El colega con quien más gratos momentos compartí por varios años fue mi compañero en lectura de noticias en la BBC  y se trata del gran escritor pintor mexicano Fernando del Paso. Lo visité en Guadalajara, poco antes de recibir el grandioso premio Cervantes en 2016.

René Figueroa y Fernando del Paso.

 

G.P.: ¿Porqué se ha dedicado a enseñar la locución?

RF.: Las dos pasiones en mi vida han sido aprender y enseñar. Comencé a dictar clases en el naciente INPAHU, en 1974 y luego acompañé el proceso de creación de la facultad de periodismo de la Universidad Los Libertadores. Desde 1999 dirijo la Academia ECO de Locución y Oratoria en Bogotá, algo que me apasiona hacer. Considero que la labor educativa produce satisfacciones y es una forma de trascender.

 

G.P.: Usted opina que aprender a hablar bien en público debería ser parte de un programa educativo en los colegios y universidades. ¿Porqué?

RF.: Cuando una persona creativa, inteligente y capacitada no puede expresar sus ideas, es como si no lo fuera. Su talento queda desperdiciado y pierde valiosas oportunidades. La oratoria, que es la misma locución, es vital para el desarrollo pleno del ser humano ya que le permite ejercer liderazgo e interactuar eficazmente.

 

G.P.: ¿Considera que sigue teniendo peso la locución colombiana en el resto del mundo?

RF.: Los locutores de Colombia alcanzaron gran prestigio y fama internacional, pero ya no quedan muchas de esas voces cultas y verdaderamente profesionales. No se cultiva el español neutro y la pobreza de léxico abunda.

 

G.P.: ¿En que países de América Latina considera se hace una buena locución?

RF.: En todos los países hay locutores excelentes… pero también locutores mediocres, incultos y sin preparación. En Colombia cualquier analfabeta puede ser contratado como locutor porque no se exige ningún requisito para ejercer la profesión; hoy considerada un simple oficio.

 

“Un locutor debe tener vasta cultura general, conocimientos de geopolítica, gobierno, historia, literatura, música, etc.”

René Figueroa

 

 

G.P.: ¿A quién agradece como mentor en su carrera de locutor?

R.F.: El gran locutor de todos los tiempos, Jorge Antonio Vega, no solo fue mi referente, sino también mi impulsor. Me hizo sentir capaz de salir al aire en un programa en vivo, valoró mi talento y me estimuló a seguir. Jimmy García Camargo también supo reconocer mis cualidades y me asignó cargos de responsabilidad en programas en vivo y lectura de noticias en RCN. Además, Santiago Munevar Silva y Julio Nieto Bernal fueron grandes inspiradores en mi carrera.

 

G.P.: ¿En tiempos actuales de desarrollo tecnológico qué se ha ganado en la locución y qué se ha perdido?

RF.: El perfeccionamiento de las voces sintetizadas es una amenaza tecnológica para los locutores ya que puede reemplazarlos en ciertas labores, pero jamás esas voces artificiales tendrán la capacidad de proyectar emociones, generar sensaciones y lograr reacciones, como lo hace una voz profesional bien entrenada.

 

G.P.: Qué opina de la influencia de las redes sociales, como Facebook, en las transmisiones radiales en directo?

RF.: Las redes sociales son una valiosa herramienta que puede ser aprovechada o desperdiciada. Su uso tiene la misma importancia que le del usuario: puede expandir conocimiento, generar análisis… o publicar lo que come, lo que hace y lo que usa. Las redes están saturadas de fanatismo religioso y político.

 

G.P.: ¿Que le gusta del poema NO TE RINDAS de Mario Benedetti?

RF.: Más que un poema, “No te Rindas” es una lección sobre cómo afrontar con valor los malos momentos y esperar con optimismo los tiempos mejores.

 

G.P.: ¿Cuál es su sugerencia o consejo para las nuevas generaciones de locutores?

RF.: Mi sugerencia es que estudien los aspectos técnicos de la locución y que mantengan el espíritu de investigación en muchos aspectos. Un locutor debe tener vasta cultura general, conocimientos de geopolítica, gobierno, historia, literatura, música, etc.

Share on Facebook0Tweet about this on TwitterShare on Google+0Share on LinkedIn0Email this to someone