Robert López. Foto cortesía: Roberto López.
Robert López. Foto cortesía: Roberto López.

Roberto López: “Criollo Electrik fue reencontrarme como guitarrista”

Presente en la escena musical pero alejado de los estudios de grabación y luego de una ausencia de cinco años, el músico colombiano Roberto López, nos presenta su nuevo trabajo discográfico titulado “Criollo Electrik”. Con esta producción quiso retroceder en el tiempo para volverse a reencontrar con aquella singular e inquieta etapa de la adolescencia que lo llevó a descubrir la magia de los sonidos de la guitarra distorsionada que tocaban los artistas que lo inspiraron.

Con un grupo más reducido de músicos, Roberto López se lanza de nuevo a seducir a su público que lo ha aclamado escuchándolo a lo largo de Canadá y muy particularmente en la Provincia de Quebéc. En “Criollo Electrik”, López teclea los  ritmos tradicionales latinoamericanos pero esta vez en mayor profundidad con sonidos electrónicos incorporados que emana desde su guitarra.

La presentación de su primer concierto en Montreal fue un éxito fabuloso y dejó la grata sensación de seguir conquistando los diferentes escenarios que con entusiasmo esperan la esplendorosa llegada del verano.

 

 

Por Germán Posada

Germanposada77@gmail.com

 

 

G.P.: ¿Qué nos trae esta vez Roberto López con Criollo Electrik

R.L.: Es un disco un poco diferente a todos mis trabajos anteriores. Principalmente porque siempre he trabajado con grupos grandes, con “Roberto López Project”  éramos 9 músicos, luego con “Afro-Colombian Jazz Orchestra”  éramos  8 y hace mucho tiempo que yo venía con esta idea de tratar de reducir la cantidad de músicos porque a veces se hace muy difícil viajar cuando somos muchos. Mi objetivo era hacer algo más pequeño,  esto obviamente trae otros retos por ejemplo de composición ya que no cuento con las voces de todos los instrumentos de vientos ni con los diferentes colores,  tonos o combinaciones que cada instrumento pueden dar. Fue algo un poco más cercano a lo que uno escucha habitualmente que es sólo guitarra, bajo o batería, en este caso percusiones.

 

G.P.: ¿Cuánto tiempo duró la elaboración del disco?

R.L.: Desde que empezamos la producción contando con la composición y la grabación tomo más más o menos un año y luego otro para hacer la producción como tal.

 

G.P.: ¿Cuál es la canción bandera?

R.L.: Cada canción tiene una historia, una exploración en sí misma. Para mi todas las canciones son casi que iguales de importantes. Escogimos CUMBIERO que es la tercera canción del disco.  Este es el single que identifica este trabajo musical. Es su himno.

G.P.: ¿Qué significa la imagen de la carátula? 

R.L.: Cuando fui a Colombia estuve en San Basilio de Palenque. Una región con una gran importancia simbológica con respecto a la cultura, tradiciones e influencias en la música colombiana. Tuve la oportunidad de grabar con dos cantadoras de las alegres ambulancias, ellas son Emelina Reyes Salgado “La Burgos” y Teresa Reyes Salgado “La Mella” y son las que hacen los coros en el disco. Durante la grabación  nos dimos cuenta de un mural que está pintado en la Casa de la Cultura de San Basilio de Palenque el cual fue hecho por un artista argentino.  Él lo llamó “Atrapa sueños”.  Yo lo veo como el pájaro  “Maria Mulata” que es el pájaro popular de la costa y que es común verlo en todos lados, es una simbología de la música folclórica, una mitología, de hecho hay muchas composiciones musicales dedicadas a este pájaro. Yo creo que él quiso reunir a ese pájaro con la simbología folclórica de una mujer bailando y vestida con los colores de la bandera colombiana.

Foto cortesía: Roberto López.

 

G.P.:  ¿“Criollo Electrick” llega cinco años después de AZUL en 2012  fue mucho tiempo para regresar a grabar?

R.L.: Son cosas de la vida. Después de Azúl  nacieron mis hijas y me dediqué a disfrutar de mi familia.  “Criollo Electrik” lo hice con un productor que se llama Iván Duran y el sello discográfico se llama Stonetree  Music   Iván ha popularizado toda la música Garifuna en el mundo y es muy reconocido en la escena musical internacionalmente en Músicas del Mundo.  Trabajar con él implicó un tiempo especial que duro un poco más de lo que yo pretendía y esto se añadió también a los cinco años de espera.

 

G.P.: ¿Qué hizo durante este tiempo en materia musical?

R.L.: Con el grupo Afrocolombian estuvimos tocando, haciendo giras, estuve muy activo en la escena, pero no creativamente, para esto se necesita más tiempo y más espacio y yo preferí pasarlo al lado de mi familia.

 

G.P.: Para este trabajo usted ha dicho que quiso ir más allá buscando las raíces de la música afrocolombiana, la música latina. ¿Hasta dónde exactamente quiso llegar?

R.L.: Con este trabajo volví a mis raíces cuando era adolescente y estaba empezando a tocar guitarra y me llamaba la atención el encanto del sonido de la guitarra distorsionada y quise retomar de nuevo ese sonido. También explorar la música colombiana pero con más libertad. En los anteriores proyectos aunque los arreglos  y las exploraciones de combinaciones de ritmos e instrumentos eran contemporáneos siempre hubo un respeto hacia la forma tradicional de tocar los ritmos. Si tocaba una cumbia la hacíamos con la tambora y el alegre, con los patrones como son. En este nuevo disco quise liberarme de todo esto y partir de ritmos colombianos pero ir un poco más allá en la exploración. Explorar los límites de lo que es la música colombiana a ver que descubría.  Combiné elementos del Soul, del Motown, de las líneas de bajos.

 

G.P.: ¿Y cómo fue esa época en particular en sus inicios con la guitarra?

R.L.: Yo escuchaba lo que sonaba en la radio y me llamaba ese sonido en particular con referencias musicales como los Beatles o en canciones pop que pasaban para esa época en la radio. Esto para mí era como mágico, no lograba en mi cabeza en plena época de adolescencia entender como una guitarra podía sonar así. Mis amigos y yo creíamos que la guitarra eléctrica a diferencia de la acústica sonaba de esa manera por sí sola.  Cuando finalmente tuve mi primera guitarra eléctrica cumplidos mis 16 años, descubrí que no sonaba así. Yo me preguntaba  cómo podía hacer para que la guitarra sonara como en las canciones que escuchaba en la radio. Como no tenía amplificador aprovechaba con mis amigos  cuando mis papás no estaban y nos conectábamos en los estéreos viejos que tenían una entrada de micrófono, hoy en día esto no existe. En esa entrada se podía subir el volumen del micrófono y el del estéreo y así el sonido de la guitarra se distorsionaba. Luego preguntado a gente que conocía de música descubrimos que existían los pedales y los efectos que los guitarristas utilizan para darle la distorsión como lo hacía Hendrix o como lo hace Santana.

 

“Esto ha sido como una forma de cerrar el círculo y reencontrarme no solo con las raíces como colombiano si no también guitarrista.”

Robert López. Foto cortesía: Roberto López.

 

G.P.: ¿Y hasta que tan profundo buscó explorar en esas raíces tradicionales de la música colombiana?

R.L.: Hay muchas cosas porque al ir a explorar las raíces de la música afrocolombiana y  es imposible no pasar por la champeta cuya base es música más contemporánea africana de los años 70s y 80s con ritmos de los  Caribes, soukous, afro-beat, musica highlife  de discos importados  del oeste africano que sonaban los Djs en las fiestas de champeta. Hay una nueva infusión africana de la música colombiana diferente a la tradición que viene de la época de la colonia, con los cantos que trajeron los esclavos, los ritmos, la técnica para construir los tambores y es lo que conocemos hoy en día como música folclórica. La champeta es más contemporánea y ahí es donde hay muchos sonidos en el disco que van un poco más al funk, mas champetudos, pero siempre con una perspectiva más amplia.

 

G.P.: ¿Con este trabajo arriesgó su estilo tradicional?

R.L.: Yo creo que no. Si se escucha bien se ve mi forma de escribir, mi forma de arreglar la música, los elementos que me identifican como artista o como compositor están presentes. Lo que cambia un poco es la instrumentación y se titula así porque no sólo es la guitarra eléctrica si no muchos tratamientos acústicos del sonido donde hay efectos electrónicos un poco influenciados de la música electrónica. Para los shows en vivo en Cartagena por ejemplo, hice una cantidad de grabaciones en la calle, de ambientes,  voces de vendedores ambulantes, etc y todo esto lo incorporé en el disco. Para el show construí un mini picó que son los sistemas de sonorización ambulantes colombianos que vemos en zonas como Cartagena, Barranquilla y en la Costa y que hacen la fiesta y tocan los Djs y de donde nace la champeta. En este picó utilizo elementos electrónicos  de la música contemporánea que los ejecuto y manipulo durante el show. Además utilizo filtros y el sonido al estilo de los Djs, los cuales alternamos mientras estamos tocando con los instrumentos.

Roberto López. Foto cortesía: Roberto López.

 

G.P.: Yves Bernard  reconocido periodista y realizador,  alabó su disco diciendo que usted  es uno de los músicos latinos más creativos de Quebec.  ¿Qué opina de este importante calificativo? 

R.L.: El es una persona que conoce mucho de músicas del mundo y que ha estado siguiendo no sólo a los artistas internacionales  si no a los artistas locales. Para mí es un gran elogio que este comentario venga de una persona como él.

 

G.P.: ¿Cuáles fueron las zonas de Colombia en donde trabajó en su disco?

R.L.: En María La Baja, en San Jacinto y en San Basilio de Palenque. En septiembre tuve la oportunidad de estar en Cartagena y pase doce días filmando un video clip  que saldrá próximamente

 

G.P.: ¿Como fue la recepción de su primer concierto en la Maison de la Culture Ahuntsic?

R.L.: Dos semanas antes del show ya había lleno total. Muchas personas no pudieron asistir. Estuvo genial. Tenía muchas expectativas al presentar por primera vez un trabajo discográfico y en especial como este un poco diferente a lo que había hecho anteriormente. Yo soy el responsable de todas las melodías, de los ritmos, de toda la parte electrónica, era un buen reto a nivel de interpretación y la experiencia fue genial. Trabajar con pocos músicos crea más libertades y espacios en la música a comparación de una orquesta que resulta más difícil. Mover un grupo grande de personas y coordinar todo intuitivamente durante una canción en un espectáculo es más difícil. Con menos gente resulta más fácil improvisar que es un concepto que siempre está presente en mi música.

 

“Roberto López es uno de los músicos latinos más creativos de Quebec”. (Yves Bernard) Le Devoir.

Roberto López. Foto cortesía: Roberto López.

 

G.P.: ¿Cuál es el público de Roberto López?

R.L.: Mi experiencia no es mayoritariamente latinoamericana, es mayoritariamente quebequense. Cuando me dirijo en español a mi público alcanzo a percibir que tanto público latino hay presente y reconozco que es más la gente de aquí. Eso es lo que he visto.

 

G.P.: ¿Cómo en los anteriores trabajos participaron músicos de diferentes nacionalidades?

R.L.: Es casi un trabajo sólo en el sentido en que yo creé las canciones,  grabé todas las guitarras e hice los bajos y para acompañarme invité un percusionista que se llama Vovó Saramanda  de Bahía Brasil y un baterista, Momo Soro de Costa de Marfil.  Es el sabor africano, el hecho de tener músicos que no fueran necesariamente colombianos me permitió precisamente partir de ritmos colombianos  y estructuras como el porro, la cumbia, el currulao y empujarlas más lejos y hacer el puente con África.  En vivo somos cuatro, un bajista, un baterista, un percusionista, y yo.

 

G.P.: ¿Cuál otra  programación está por venir?

R.L.: Estamos todavía organizando fechas del verano. En este momento no puedo concretamente dar fechas. También estaré viajando a realizar presentaciones a Ontario.

 

G.P.: ¿En lo personal cuál es su balance por este trabajo musical?

R.L.: Estoy muy contento. Me encanta explorar, profundizar en los ritmos. Digo que suena Santana porque la referencia cuando hay música latina con guitarra distorsionada es Santana. Pero en la forma en que yo toco la guitarra no tiene que ver en la forma en que Santana la toca. Son estilos muy diferentes. Es más la sonoridad o la referencia. Es difícil como cualquier guitarrista latinoamericano no ser influenciado por Santana en algún momento. El es la única figura latina dentro del mundo pop rock de mi época por lo menos.

En Colombia en los 90s fui parte del movimiento del rock en español y toqué con varios grupos cuando fue todo el boom de este género musical, esto ha sido como una forma de cerrar el círculo y reencontrarme no solo con las raíces como colombiano si no también guitarrista.

 

 

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