Gabriel Posada Gálvis y Armando Plata Camacho.

Generaciones Radiales

Para los que nos gusta y nos interesa hablar, leer o escribir sobre radio, resulta siempre muy interesante conocer acerca de la trayectoria de profesionales  que se han dedicado con alma y vida a esta maravillosa profesión de la locución.

Recientemente se celebró el Día Mundial de la Radio y dada la especialidad sobre el tema, he invitado a  Armando Plata Camacho  y  a Gabriel Posada Gálvis  dos generaciones radiales que han aceptado compartir una parte de sus experiencias en el mundo mágico de las ondas hertzianas.

Del maestro Plata Camacho, basta pronunciar su nombre para ubicarlo como una de las figuras más emblemáticas de la historia de la radiodifusión colombiana con una notable figuración hasta el año 1990 cuando decidió instalarse en los Estados Unidos.  Gabriel Posada Gálvis, pertenece a una generación que aplicó con gran acierto el talento, conocimiento y creatividad, en la producción y ejecución  en  radio musical que contenía programas especializados y con mucho éxito,  entre 1990 y 2005.

 

 

Por Germán Posada

Germanposada77@gmail.com

 

 

G.P.: ¿Profesionalmente  a que se dedican actualmente?

A.P.: Dirijo y presento el programa semanal de éxitos musicales GLOBAL HITS  en cerca de 300 estaciones de FM, AM e internet en Argentina, España, Canadá, USA, Colombia, México, R. Dominicana, Ecuador, Perú, Uruguay, Venezuela, Bolivia y Chile.

También soy Voice-Over en proyectos de e-learning, telefonía, IVR, radio, TV,  cine e internet para el top 500 de las empresas de USA, Canadá y Europa.

G.P.G: Tengo una pequeña agencia de contenidos, estrategia digital y Social Media. Me dedico a conseguir proyectos y desarrollar ideas.

 

 

G.P.: ¿Desde su experiencia profesional quien es un locutor integral?

A.P.: Un profesional trilingüe, comunicador, con amplio conocimiento técnico en la grabación y edición de audio, experto en mercadeo y redes sociales, pero por sobre todo un talento extraordinario con mucha creatividad, pasión y personalidad para subyugar a su audiencia.

G.P.G: Mi locutor integral es el colombiano Julio Sánchez Cristo. Tengo una relación de amor/odio con esa inmensa voz y el estupendo manejo que le da a tantas horas de vuelo al aire a diario y su personalidad.

 

 

G.P.: ¿Qué consideran fue lo que los movió en sus vidas a elegir la locución como profesión?

A.P.: La electricidad que produce la comunicación con la audiencia, la pasión por una actividad que más que un trabajo es una diversión, el poder servir al público y el reto de desarrollar nuevos proyectos.

G.P.G.: A mí me motivó la radio que escuchaba en el campo en AM. De niño soñaba ser lector de noticias, después crecí y descubrí la habilidad de los DJs y vi que ambas cosas podían combinarse. Más aún, me motivó escuchar a los DJs de Medellín en la década de los 80. Yo quería ser.

 

 “La profesión de la locución y los medios en general es de talento y puro talento, de ideas, de plantear nuevos caminos, de aprovechar coyunturas, se servir a la audiencia, de humildad, de cierta dosis de sacrificio personal y familiar, y por encima de todo de constante renovación y estudio.”

Armando Plata Camacho

 

G.P.: ¿Quienes  fueron sus influencias más directas para sus carreras respectivas en la radio?

A.P.: Numerosos profesionales a lo largo de cinco décadas de vivencia. Figuras como Gloria Valencia de Castaño, Julio Nieto Bernal, Jorge Antonio Vega, John Gres, Juan Harvey Caicedo, Ricardo Montalbán, Walter Cronkite, Bárbara Walters, Raúl Velasco, etc.

De alguna manera cada colega es una influencia porque esta es una carrera de talento y cada uno de ellos tiene un sello genuino y personal que al analizarlo me permite ver otras formas de aproximación a la lectura, a la conducción, al fraseo, etc.

G.P.G.: A mí me abrió la puerta de los estudios de Todelar (bajo cuerda) Ricardo Andrés Holguín en Ondas del Nevado en Manizales en 1989; luego conocía a Joaquín Pérez, quien fue mi mentor y tutor. Aún somos amigos los tres desde Veracruz y en el ascenso fui conociendo y trabajando con mis héroes de radio; desde Tito López hasta Tuto Castro, Eduardo Perdomo, Santiago Ríos y conocí a Javier Rodríguez de otra escuela radial, con el que estoy al aire hace siete años aprendiendo y desarrollando increíbles contenidos de radio.

 

 

G.P.: Ambos alcanzaron éxito en sus profesiones en los Estados Unidos. ¿Fue suficiente con lo logrado o quedó faltando algo?

A.P.: Soy muy afortunado de los logros profesionales en mercados tan competidos como el norteamericano y el europeo en el campo de la locución comercial. Hubiera querido haber trabajado con medios más hispanos como Univisión o Telemundo, pero no se me dio. Sin embargo en el mercado anglo logre proyectos como anchor y director de CNN Radio Noticias por 800 radios, Los Golden Globe y American Music Awards en TNT, ser la voz en español de Los Bravos de Atlanta en TBS; y presentador de Programas del Departamento de Salud de USA por 1.400 estaciones.

G.P.G.: Yo llegué detrás de mi sueño radial a USA y no encajé en la radio latina y la música que me gusta ya tiene protagonistas en la radio anglo; creo que siempre queda faltando algo cuando uno empieza un día distinto al que vivió ayer. La radio, y en general los medios, siempre dan esa oportunidad de no hacer “lo mismo”, de no repetirse y de superarse. Quisiera haber hecho más en todas las profesiones por las que pasé antes de llegar a medios digitales porque aprendí mucho de mí mismo.

 

G.P.: Los dos han hecho televisión. Armando Plata con mucha más experiencia. ¿Entre radio y televisión cual de las dos es su preferida  y porqué? 

A.P.: La Televisión me encanta. Es un trabajo absorbente en equipo que demanda mucha preparación y demasiada coordinación. Pones a prueba toda tu capacidad como talento. Frente a cámaras te muestras como eres, detrás de cámaras tu aporte es vital para la realización del proyecto.

G.P.G.: Me encanta la TV, es el medio de la pre/post producción de ideas, pero vibro con la radio, el medio al aire, la espontaneidad y la habilidad con la memoria y la palabra; el teatro de la mente a través del sonido. Soy de audio, soy de radio.

 

 

G.P.: ¿Se puede ser locutor y Dj al mismo tiempo o hay una gran diferencia marcada entre ambas profesiones?

A.P.: Como comunicador la locución es un apéndice por el cual me expreso. Ser DJ es una especialidad de la locución ligada a la promoción de la música. Como en cualquier actividad, tu actitud y conocimiento definen si eres un profesional o simplemente un ejecutor de oficio.

G.P.G.: DJ es todo aquel que toque música para una audiencia; como decía Jam Master Jay, DJ de RUN DMC, “Si tocas para tu familia, ya eres DJ”. Un DJ es un surfista de la música, uno que va y viene con las olas, las domina con habilidad y te mete en onda. No todo el que presente música en la radio es un DJ, también conozco mucho “petardo” que utiliza como marco creativo decir la hora cada que sale al aire y no comunican nada: “Son las…”

 

 “Vibro con la radio, el medio al aire, la espontaneidad y la habilidad con la memoria y la palabra; el teatro de la mente a través del sonido. Soy de audio, soy de radio.”

Gabriel Posada Gálvis.

 

G.P.: ¿Frente al desarrollo que están teniendo actualmente las redes sociales y su protagonismo en la cotidianidad social resulta una obligación comprometerse en este campo para un mejor ejercicio de la locución?

A.P.: Las redes sociales escriben nuestra historia día a día y pueden ser un medio aliado para enriquecer nuestra profesión si eres selectivo en el tipo de contactos que aceptas.  En mi caso personal me permite realizar un permanente contacto con miles de colegas y amigos de los medios en el mundo entero.

G.P.G.: Claro que sí. Ahora más que nunca las redes sociales te dan esa oportunidad de demostrar qué sabes y si en la radio “siempre hay alguien escuchando”, en el Social Media siempre hay alguien leyendo.  Los nuevos medios locutados como los podcast demuestran que lo puede hacer cualquiera, pero no cualquiera engancha a una audiencia. Hay mucho por hacer, desde el plano de producción e historias por contar, así que el fin no es ser famoso, pero sí prepararse para cuando tengas la responsabilidad de serlo con una pequeña o gran audiencia. No es quedarse en la superficialidad de las redes sociales, esas son el último paso cuando tienes algo construido para contar. La gente de radio tiene una gran oportunidad en la gestión del contenido desde el audio.

 

 

G.P.: En Colombia es tema cotidiano de la mala calidad con la cual se producen muchos programas de radio en comparación con tiempos pasados.  ¿Qué se perdió de esa buena época radial que se producía años anteriores?

A.P.: No comparto esa opinión tan generalizada. Creo que hoy en día hay profesionales muy bien preparados y estructurados que realizan excelentes formatos de radio. Hay estaciones bien programadas,  magníficos comunicadores y muy buenos nuevos talentos. Pero, como en toda actividad, también hay propuestas de menor calidad y personalidades del aire con lenguaje no apropiado para generaciones adultas.

En cuanto a la producción radial de hoy, me parece muy bien realizada, con más y mejores recursos técnicos que en décadas anteriores.  Quizá podría haber una mayor inversión de las empresas con presupuestos más generosos para proyectos especiales pero el negocio de la radio en general no está en su mejor momento y la tendencia global es reducir la pauta publicitaria.

Antes se produjo una radio de acuerdo a la temática de su época con proyectos que por momentos fueron memorables, pero también hubo mucha improvisación, productos de muy  baja calidad y casi todo el talento era empírico y sin preparación.

G.P.G.: Todo. La improvisada radio colombiana decidió que su masa crítica está en la clases sociales populares, las que venden por volumen de población a las agencias anunciantes, es allí donde hay más necesidades y a la vez asumen que hablar mal es parecerse a ellos, por lo tanto degradaron el oficio y a la vez al medio pensando en una “homogenización” ficticia. Uno escucha radio musical y decide que eso no es, ni se parece a lo que escucha y que lo que escucha, no se parece a lo que uno aprendió a hacer en las escuelas de nuestros maestros y mentores, ni a lo que hace al aire. Pero esa radio musical sigue siendo un medio poderoso, de alta penetración en Colombia que no necesita gente formada para ella y así también funciona, entonces, migramos, estamos “sobrecalificados” o subestimados.

 

 

G.P.: Algunos coinciden al decir que las mejores condiciones para proyectarse haciendo radio en Colombia ya pasaron.  ¿Qué opinan al respecto?

A.P.: Como diría el expresidente Colombiano Álvaro Uribe, Falso de toda falsedad. La proyección depende de tu talento y pasión, de tus ideas y creatividad para realizarlas, de tu entrega y dedicación y no de tu deseo de figuración.  Al contrario, hoy en día se abren más opciones, hay más estaciones, hay más recursos técnicos, mayor conciencia de servicio público y mejores recursos. Parodiando el excelente lema del mítico Noticiero Todelar de Colombia por allá en los años 60 yo diría que “¡Hoy hay un mundo de oportunidades para un mundo de oyentes!”

G.P.G.: La radio es un negocio; como negocio está en problemas en Colombia. La bonanza de las condiciones ideales para hacer radio en el país fueron degradadas y cualquier otra profesión está mejor paga. El problema es la pasión y cómo los grupos económicos se aprovechan de eso para tener gente barata que a la hora de la verdad, vale eso. Es curioso cómo la soberbia de muchos ejecutivos colombianos se conjuga con el espléndido momento de la pauta online y cómo se les partió la torta con la apertura digital; muchos, nunca pensaron y aún ignoran que a Google o Facebook  les interesan sus presupuestos y prefieren ignorarlo con el lema: “Nosotros hacemos es radio”.

Veo mucha gente inconforme, aburrida en el medio en las ciudades.

¡Fascinante!

 

G.P.: De Armando Plata conocemos su libro autobiográfico “Ser Alguien” y estamos esperando su segundo libro con sus experiencias profesionales en los Estados Unidos.  ¿Leeremos ese libro algún día? ¿A Gabriel Posada le anima la idea de escribir un libro?

A.P.: Por ahora veo muy difícil que escriba la segunda parte de SER ALGUIEN. Escribir es un trabajo muy intenso y una responsabilidad mayor.

G.P.G.: A mi querido Armando posiblemente le queda más tiempo disponible que a mí para escribir libros; sin embargo, estoy celebrando 10 años como blogger, un ejercicio editorial que aprendí en EEUU y del que no me despego como hábito diario o como mínimo semanal. Tengo un par de ideas en borrador sobre radio, mujeres y música.

 

 

G.P.: ¿Qué pueden decirles a las nuevas generaciones que están soñando con conquistar espacios radiales y continuar la historia que ustedes han labrado?

A.P.: Que trabajen con amor, pasión, lealtad y sin protagonismo. Que entiendan que la profesión de la locución y los medios en general es de talento y puro talento, de ideas, de plantear nuevos caminos, de aprovechar coyunturas, se servir a la audiencia, de humildad, de cierta dosis de sacrificio personal y familiar, y por encima de todo de constante renovación y estudio.

A mí me gusta la definición en inglés para los talentos que salen en cámara o hablan en la radio como “personalidades del aire” porque eso es lo que somos, personas que estamos en el aire transmitiendo nuestra esencia, nuestra educación, nuestros valores y nuestro nivel cultural; en otras palabras somos “Personalidades del aire”.

G.P.G.: Lo único que puedo decirles es esa frase de Bukowski que tanto me sirvió pegada a mi escritorio hasta que me aburrí de intentarlo: “Si lo vas a intentar, inténtalo hasta el final”. Su epitafio dice hoy “Lo intenté”.

Gabriel Posada Gálvis y Armando Plata Camacho

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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