Yennifer Quintero. Foto Cortesía: Olímpica Stereo Montería.
Yennifer Quintero. Foto Cortesía: Olímpica Stereo Montería.

Yennifer Quintero: “El hecho de ser mujer no nos quita de que podamos tocar un acordeón”

Tocar el acordeón en la música vallenata en Colombia ha sido por tradición una tarea en donde ha predominado el género masculino y pese a la valiosa contribución que ha tenido la incursión femenina en este género musical, el protagonismo de la mujer, sigue siendo opacado por el de los hombres.

Yennifer Quintero es una talentosa acordeonista que empezó a deleitar su gusto por tocar este instrumento musical siendo aún una niña. Desde entonces su carrera musical no ha parado de progresar y -muy inquieta- como ella se define, no para de aprender y profundizar porque quiere llegar a otros universos musicales diferentes a los de sus inicios.

Su vasta trayectoria la conforman participaciones en variados festivales tanto nacionales como internacionales y colaboraciones con notables exponentes femeninas de la música vallenata como “Las Guerreras”, “Las Ninfas”, “Las Diosas del Vallenato” y Evelin Gómez conocida como “La voz dulce del vallenato”.

Para unos, “La Diosa del acordeón”  para otros, “La Princesa del acordeón”, nos cuenta de su pasión y esfuerzo por conquistar el terreno que también a ellas por derecho les pertenece.

 

 

 

Por Germán Posada  

Germanposada77@gmail.com  

 

 

 

G.P.: ¿De qué parte de Colombia es?

J.Q.: Soy de Sucre pero desde muy pequeña mis padres me trajeron a la ciudad de Cartagena en donde crecí con el gusto por la música. Hace seis años vivo en Cali en donde he venido desarrollando mi carrera profesional musical como acordeonera.

 

G.P.: ¿Hace cuanto que toca el acordeón?

J.Q.: Estoy en la música desde los 13 años. El acordeón es con el instrumento que más bien me he sentido aunque en mis inicios tocaba la guitarra.

 

G.P.: ¿Recuerda como se inició su gusto por tocar acordeón?

J.Q.: Digamos que por parte de la familia de mi mamá tengo un tío que es acordeonero. Mi padre le compró un acordeón a mi hermana mayor y mi tío como veía que mi hermana no se interesaba en aprenderlo me comenzó a enseñar a mí. Recuerdo que era un acordeón de teclas de piano.

 

G.P.: ¿Y sólo su tío fue su profesor?

J.Q.: No. Mis padres al ver mi interés y talento contrataron al profesor Luis Vega Vásquez, hermano del maestro Manuel Vega Vásquez. Con él aprendí muchísimo. Luego comencé a explorar en el aprendizaje de las competencias en festivales en los que considero que la participación se hace más rutinaria y mecánica. En la parte comercial se maneja mucho la parte armónica y estilos diferentes desde los acordeonistas que interpretan la parte melódica de la canción.

 

G.P.: ¿Cuál o cuáles de los ritmos vallenatos le gusta más interpretar?

J.Q.: Mis dos ritmos preferidos son el merengue y el paseo.

 

“El acordeón es el instrumento con el cual yo puedo transmitir  mis sentimientos hacia las demás personas. Todo lo que yo toque e interpreto lo hago con amor.”

Yennifer Quintero

 

G.P.: ¿Algún acordeonista en especial a quien admire?

J.Q.: Definitivamente a quien quiero y admiro por siempre es al difunto Juancho Rois. Es uno de los acordeoneros más evolucionados de su época y sólo hasta ahora algunos acordeoneros están poniendo en práctica lo que él ya hacía. Era uno de los más innovadores y me quedo sorprendida del estilo que el manejaba. No he visto un acordeonista que supere su estilo. 

Hace poco comencé a escuchar a Rolando Ochoa, el acordeonero de Martin Elías, tiene un estilo muy bonito y muy propio. Me gusta su seguridad y el porte en tarima. Donde toca marca la diferencia.

 

G.P.: ¿En que se inspira cuando toca el acordeón?

J.Q.: Depende de la canción que me entreguen o de una situación en especial que esté viviendo. Uno de mis puntos fuertes es que antes de revisar un arreglo musical tengo que relacionarme mucho con él. Me encanta mucho escuchar otros géneros y otras melodías.  La música clásica, la mezcla de pianos y violines. Una cosa con otra va sumando y eso hace que la inspiración fluya mucho más. Mis arreglos no son muy comunes. Y eso es lo que a muchas personas les llama la atención. Me gusta además investigar con el acordeón ya que se pueden hacer diferentes tipos de arreglos musicales.

 

G.P.: ¿Ha participado en algún Festival Vallenato?

J.Q.: Participé 6 años en el Festival de Valledupar. Tres años en categoría aficionado en donde llegué a finales y los otros tres en profesional, en estos logré ubicarme entre los 25 mejores el último año en el cuál participé. He participado en otros festivales en Bolívar, Cartagena  y Antioquia.

 

G.P.: Y en el exterior?

J.Q.: He sido invitada a tocar en México, Ecuador y Venezuela. Tengo muchos amigos en México. Las producciones en las que participé con la agrupación “Las Ninfas del Vallenato” aún se escuchan en Monterrey. Tengo muchos seguidores en las redes sociales que son mexicanos.

 

G.P.: ¿La han invitado a participar en la producción de algún trabajo discográfico?

J.Q.: Si, han sido experiencias maravillosas. Con “Las Ninfas del Vallenato” participé en dos producciones junto a mi hermana. Grabé también con “La Banda Media Luz” y con el sello Discos Fuentes.

 

G.P.: ¿Ha acompañado a cantantes vallenatos en sus presentaciones?

J.Q.: Claro. Algunos de ellos son: Iván Villazon, Martin Elías, Felipe Peláez.

 

G.P.: ¿En Colombia si hay espacio para las mujeres acordeonistas?

J.Q.: Vamos a hablar a carta blanca. El egoísmo y el machismo no ha dejado surgir a las mujeres acordeonistas. Yo viví eso mucho tiempo y me daba tristeza que no nos dieran la oportunidad. El hecho de ser mujer no nos quita de que podamos tocar un acordeón. En Valledupar no me fue fácil, fue muy duro. Muchas personas me decían que esto no era para nosotras que sólo era para hombres. Lo más triste es que aquí en Colombia no nos aceptan y tampoco nos apoyan en este género en especial y por ejemplo en países como México, Ecuador y Venezuela, el hecho de ver a una mujer tocar e interpretar un instrumento es admirado. Nos toca como músicos salir y probar suerte en otros países porque aquí no nos abren las puertas, todo lo contrario, nos las cierran.

 

G.P.: El experto en vallenato Julio Oñate opina que tocar el acordeón es muy pesado para las mujeres y que por ejemplo interpretar una pulla es muy difícil para ustedes. ¿Qué opina al respecto?

J.Q.: En Valledupar son muy regionalistas, muy machistas. Siempre han tratado de que la mujer no sobresalga en este género. ¿Qué diferencia hay en que una mujer toque una puya con un hombre? Nuestra única diferencia es una falda y un pantalón. Yo he visto niñas que tienen la misma capacidad de un hombre para tocar. Personas que han visto mi video cuando toqué en un concierto de Martin Elías se quedaron muy sorprendidas conmigo. Si queremos podemos hasta superar a un hombre.

 

G.P.: ¿Confía en que algún día una mujer le gane a un hombre en el Festival de la Leyenda Vallenata?

J.Q.: Yo ya lo he hecho en algunos festivales como en Bolívar, Cartagena y otros lugares. En Valledupar es otra cosa. Se manejan mucho las relaciones, es como una carrera en una universidad en donde tienes que ir escalonando poco a poco. Creo que hay niñas en categoría infantil y juvenil que ya han ganado en Valledupar. Todo es romper es esquemas. Quitar ese velo de que las mujeres no podemos hacerlo. De que una mujer voltee la cara de la moneda y ese concepto machista que ellos siempre han tenido.

 

G.P.: ¿Cómo define vallenato?

J.Q.: Es un conjunto de melodías, de vivencias que se juntan para poder formar una canción. Es una extracción de la vida de una persona. Si nos vamos a los juglares ellos componían por las vivencias que tenían. Tienes que tener sentimiento para poder interpretarlo y transmitirlo a los otros.

 

G.P.: ¿Y cómo define acordeón?

J.Q.: Recientemente músicos importantes de conservatorio me preguntaban. ¿Cómo haces para tocar el acordeón? Nosotros como músicos consideramos que es muy complicado, no le encontramos una lógica al acordeón.  Me decían. Yo trataba de explicarles que su aprendizaje es de mucho  estudio. Para mi el acordeón es mi vida. Es como si fuera mi novio. Llega un momento en que te compenetras tanto con él que es parte de tu vida, algo muy preciado. El acordeón es el instrumento con el cual yo puedo transmitir  mis sentimientos hacia las demás personas. Todo lo que yo toque e interpreto lo hago con amor.

 

G.P.: ¿Como considera su evolución en la interpretación del acordeón?

J.Q.: Dicen que la música es algo infinito que jamás se termina de aprender. Con el acordeón están llegando estilos nuevos  y hay que ir evolucionando con la música. Yo me veo en un universo muy diferente a mis inicios. Una de las oportunidades que he tenido acá en Cali es que he podido trabajar más constantemente mi talento. Es muy satisfactorio pero sé que me falta mucho. Yo realmente quiero seguir aprendiendo. No soy conformista siempre estoy probando otros estilos.  Soy muy inquieta.

Nosotros mismos no vemos hasta dónde puede llegar nuestro talento. Yo sigo preguntando a mis compañeros como me escuchan. Siento que me hace falta mucho por aprender. Es algo infinito, nunca vamos a terminar de contar los números y así pasa con la música nunca se termina de aprender.

 

G.P.: ¿Cómo ve su futuro como en la música y como acordeonista?

J.Q.: Mi meta es formar parte de una banda reconocida y así me veo.  Llevo muchos años luchando en el vallenato femenino y lo encuentro complicado. Considero que estoy en un buen escalafón y en otros géneros musicales admiran mi trabajo. Me gusta estar en donde se me exija, en donde pueda explorar. No me centro únicamente en el vallenato. Quiero fusionar estilos. Por ejemplo, la experiencia que he tenido recientemente de colaborar con la “Big Band” del maestro José Aguirre ha sido magnífica.

 

G.P.: ¿Tiene en mente algún proyecto musical?

J.Q.: Con la orquesta Big Band he estado colaborando en la grabación de algunos videos en vivo y grabaciones para el próximo año. En ocasiones me he salido del esquema vallenato, hasta he grabado música norteña y vallenato pop con la Banda el Nazareno.

 

G.P.: ¿Algún mensaje para sus seguidores?

J.Q.: Les doy gracias y bendiciones. Sin ellos no estaría en este nivel de mi carrera. Esto es muy grato para mí. La recompensa de nosotros los artistas es que la gente se sienta agradada con nuestro trabajo. Los quiero de verdad.

 

G.P.: Muy amable.

J.Q.: A ti muchas gracias por tenerme en cuenta.

 

 

 

 

 

 

 

 

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